Sostienen que hay casos en que la frecuencia entre una y otra unidad dura hasta 45 minutos. El reclamo se suma al de la falta de cambio, por la que muchos continúan pagando $0.30, por encima del precio normal.
Desde el inicio de los carnavales oficiales, por la distancia del nuevo escenario oficial, se dispuso de una red de circuitos, directos y con ramales, para acercar a los que desean disfrutar del espectáculo. Sin embargo, esto afectó varias de las unidades que recorren diariamente las paradas locales, y los pasajeros deben esperar más de lo que ya están acostumbrados.
Según pudo saber EL LIBERTADOR, a través de consultas realizadas en la zona del puerto y la calle Salta, casi Junín, el fin de semana pasado hubo retrasos de hasta 45 minutos en casi todas las líneas. "Teníamos que venir hasta acá, si queríamos conseguir asientos, porque los colectivos se llenan en seguida por la cantidad de personas que están esperando", manifestó una usuaria del servicio.
La situación no es nueva y escapa incluso a la excepción de la temporada, porque desde hace meses, se registran quejas por la tardanza de las unidades.
Hasta hace unas semanas, inclusive, cuando el movimiento de personas hacia el centro de la ciudad era mayor, el problema era que la cantidad de unidades no daba abasto para cubrir el servicio. En muchos casos, por ir repletos, los choferes pasaban de largo en las paradas y los usuarios debían aguardar aún más.
En los últimos días, sin embargo, el problema se hizo más evidente y se suma a otras cuestiones, como la falta de cambio en las máquinas expendedoras de boletos, o incluso, en la propia falta de boletos (ver boletos), otro dolor de cabeza para los pasajeros.
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