Se debe a un mal funcionamiento de algunas de las máquinas expendedoras. El pase es lo único que le garantiza al usuario ser "legal".
Los usuarios del transporte público vienen denunciando hace varios meses que las máquinas retienen hasta 30 centavos por viaje y ahora se suma una nueva cuestión: en algunas ocasiones deben pagar el boleto, pero no lo obtienen, ya que es la única manera en que se acredita que son pasajeros legales.
Así lo afirmó Claudio Polich, concejal de la UCR (Unión Cívica Radical), en diálogo con EL LIBERTADOR. "Si no tenés el boleto y te pasa algo, no hay nada que pruebe que vos sos un pasajero. Es como si no hubieses estado arriba del colectivo", explicó.
"El boleto es un seguro de vida durante el viaje", especificó. Por eso es necesario que los pasajeros conserven el boleto desde el momento en el que suben al vehículo hasta el momento en el que se bajan de él.
Por reglamentación oficial, cualquier servicio de transporte de colectivo tiene la obligación de asegurar a los usuarios, ya que de producirse un siniestro vial dentro de la unidad ese boleto debe respaldar los gastos médicos.
En tanto el problema por la falta de vuelto de las máquinas expendedoras a la gente que paga el pasaje con monedas, sigue sin tener una solución.
La única alternativa es comprar la Tarjebus, que tiene un costo adicional de 7 pesos y que debe ser recargada en los puntos designados por la empresa para ello, siendo que muchas veces es necesario hacer colas larguísimas para poder efectuar la recarga.
La retención más usual ocurre a la hora en que los usuarios abonan 2,75 pesos y las máquinas retienen 5 centavos. Al pagar con 3 pesos, el sobreprecio llega a los 30 centavos. Por eso, quienes viajan en el transporte público y deben abonar con monedas intentan, en la mayoría de los casos, pagar su viaje con el dinero justo.
"Es una estafa", opinó Polich. Agregó que la culpa recae en el Estado y se debe a la falta de fuerza para "hacer que las empresas cumplan con lo establecido", lo que genera un malestar en la gente que día a día debe emplear el transporte.
"Son muchas las denuncias que llegan a distintos lugares, pero los encargados de garantizar el vuelto a los usuarios que abonan con monedas siguen sufriendo el abuso por parte de las empresas", expresó el Concejal.
Según pudo saber EL LIBERTADOR, al final de cada jornada se junta una gran cantidad de plata que las máquinas se "tragaron" y, usualmente, por día se registra un remanente de entre 60 y 100 pesos al comparar la cantidad de boletos emitidos con la cantidad de dinero recaudado.
Ambos problemas responden, según Polich, a una falta de decisión política que debería tomar el Estado para hacer cumplir las ordenanzas y regular los intereses empresariales que terminan perjudicando a las personas comunes.
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