El objetivo es alcanzar un trabajo macro y permanente para agilizar la obtención de datos. La idea es hacerlo todos los años.
Mientras ultiman detalles en las tareas previas del censo agropecuario, con la confección de los cuestionarios y antes de la salida de los censistas a terreno, en paralelo se están realizando validaciones y determinando áreas para usar drones e imágenes satelitales.
“La idea de hacer un trabajo macro y en forma permanente que después nos permita trabajar en forma permanente por medio de las imágenes y tal vez no sea necesario salir a encuestar tan seguido”, explicó el secretario de Política Económica, Alejandro Moreno. No obstante, explicó que con esta metodología hay datos que no pueden determinarse, por ejemplo las variedades de los cultivos.
“Servirá para saber en qué sector hay determinados cultivos, entonces los encuestadores pueden ir con mayor certeza y no golpeando puerta por puerta.
Lo usaremos como una asistencia, no será en una herramienta de medición definitiva, al menos en esta etapa. Con el tiempo sí lo será, se hace en todo lo el mundo”, explicó el funcionario.
Hay datos que son necesarios relevar para que sirvan como base a la hora de implementar las políticas adecuadas para el sector.
“Por ejemplo un año alguien estuvo trabajando hortalizas y al año siguiente no, hay que saber por qué dejó, si fue por problema de tierra, un problema económico o que el propietario falleció y los hijos no quieren seguir, son datos necesarios para saber cómo estimamos la evolución de la producción”, dijo Moreno.
El titular de Política Económica aclaró que el censo quedará bajo secreto estadístico no se puede usar para ninguna otra cosa que no sea contar.
“Todo lo que se haga bajo la modalidad del censo es información totalmente privada, todo lo que se releve con este censo es los efectos de trabajar políticas basadas en este tipo de información, no será usada para otros fines”, aclaró.
Cuando los censistas salgan a los diferimientos, se comunicará formalmente. Estarán identificados y con la resolución correspondiente.
En San Juan es la primera vez que se hace un censo con estas características. Si bien se han realizado mediciones similares, pero nunca con esta metodología censal y con tecnología que cuenta con el aval del INDEC.
“En otras oportunidades se han realizado censos nacionales o encuestas provinciales, pero usando recursos más acotados, pero no podía lograrse precisiones. Esto es un avance y el lineamiento es que se haga todos los años”, manifestó Alejandro Moreno.
De esta forma se combina métodos tradicionales con nueva tecnología para que a partir de los próximos años se llegue a resultados más puntuales.
Todo depende de cómo vayan evolucionando el resto de los sistemas registrales de la provincia, pero el objetivo es que todos los años, antes de que termine la cosecha de ajo y cebolla, se pueda obtener información sobre lo plantado, y poder tener una estimación mas fina de cuantas hectáreas hay entre un producto u otro.
“Esto también les servirá a los productores para poder tomar decisiones del año siguiente. Hay que tratar de que con esta información los productores puedan tomar decisiones al margen de las políticas y programas que se puedan definir desde el Ministerio de la Producción”, explicó el titular de Política Económica.
Así, el censo agropecuario tiene múltiples fines que incluyen un factor sociológico, además del nivel de producción.
Los censista están siendo capacitados, mientras los formularios se terminan de validar con el INDEC.
“Es un proceso largo porque queremos que los datos que recopilemos algún día sean compatibles cuando se haga un censo agropecuario nacional. También se esta haciendo una validación con el ministerio de agroindustria de la nación por si ellos consideran que hay algunos otros datos que debamos incorporar”.
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