José Urtubey, un salteño en las ligas mayores de la industria nacional

José Urtubey, un salteño en las ligas mayores de la industria nacional
José Urtubey pudo ser el presidente de la Unión Industrial Argentina, pero el momento es justamente histórico, por lo tanto, las presiones políticas no lo dejaron.
Son esos momentos históricos. Otra vez un salteño llegaba a la línea final con amplias posibilidades de hacerse con el primer lugar: José Urtubey pudo ser el presidente de la Unión Industrial Argentina, pero el momento es justamente histórico, por lo tanto, las presiones políticas no lo dejaron.

José Urtubey venía a recrear una tradición que se repite desde la institucionalización del país y es aquella de que siempre un salteño estuvo integrando la primera plana de los grandes momentos nacionales. En este caso desde una de las instituciones más significativas del país y que concentra todo el movimiento fabril y manufacturero. Un enclave estratégico de la economía, sin duda.

Las cosas no iban a ser fáciles y no lo fueron; el apellido Urtubey pesaba demasiado y al Gobierno nacional le preocupaba que el hermano de uno de los gobernadores del interior con mayor predicamento nacional, ahora ocupara ese puesto tan estratégico. Su postulación a Presidente de la UIA fue objetada por un grupo interno llamado los “Industriales”, que conforma entre otros la Unión Industrial de Buenos Aires (UIPBA) y que recibió una serie de “señales” que al momento de tomar la decisión final, impidieron que José Urtubey fuera el candidato.

El Secretario de Comercio, Guillermo Moreno había puesto el teléfono al rojo vivo llamando a los empresarios que sabía que cederían a la presión; en esa lista estuvieron Techint y Arcor. No era para menos la preocupación de Moreno, en un año electoral, quien ocupe el puesto de Presidente de la UIA tiene que contar con características muy especiales ya que será el articulador entre el Gobierno nacional y los formadores de precios, para más, en un momento en que la economía envía señales preocupantes.

Pero la candidatura de José Urtubey no solamente tenía que ver con el aspecto estrictamente económico y político de la situación; representaba además la llegada de un hombre del interior a un puesto expectante; era la consolidación del Federalismo Industrial, la voz de las industrias del interior profundo, ése mismo que canaliza sus dineros hacia el Puerto pero siempre se ven postergados a la hora de las grandes oportunidades.

Dentro de esa concepción de federalismo, la presencia de Urtubey tiene especial connotación ya que representa más precisamente las aspiraciones del NOA argentino, donde Salta continúa siendo ese sitio angular del tráfico de mercaderías y producción de bienes y servicios.

Mientras todas estas posibilidades se barajaban, el nombre de Héctor Méndez comenzaba a correr para reemplazar a Urtubey en el cargo. Sin embargo, la decisión se hacía esperar y como alguien llegó a decir: “En el fondo pareciera una disputa generacional de la nueva camada de empresarios contra los dinosaurios que siguen atornillados a las esferas del poder.”

Tras un discutido y largo cuarto intermedio, finalmente llegó la decisión final y el empresario del plástico, Héctor Méndez fue consagrado presidente de la Unión Industrial Argentina, para los próximos dos años, sucediendo a Ignacio De Mendiguren; el salteño José Urtubey asumió la Vicepresidencia, lo cual en los hechos sería nada más que un “cambio de sellos”, porque la vitalidad de joven norteño tiene todas a favor para realizar una gestión de primera línea.

En los hechos, el nombramiento de Méndez fue una carta superadora de una situación que se había trabado y necesitaba resolverse con la mejor solvencia y tranquilidad. El momento así lo exigía. Más allá queda la discusión de dos tiempos de gestión diferentes; aquél que representa Méndez, frente a la concepción de las nuevas generaciones que encarna Urtubey.

La importancia de José Urtubey en la Vicepresidencia de la UIA

El propio Urtubey luego de asumir, afirmó su compromiso con la industria salteña en especial, pero sobre todo buscando superar aquellas viejas formas de la política que justamente acaban de postergarlo en sus posibilidades como Presidente de la UIA.

En sus primeras palabras dejó bien en claro este concepto cuando dijo que: “Mis objetivos están orientados a superar viejas antinomias. No sirve construir una Nación, oponiendo el centro al interior, dividiendo el agro de la industria, buscando las diferencias entre la pequeña y la gran empresa”. Urtubey llegó a la UIA en 2011 y hoy su nombramiento como el segundo hombre de la UIA constituye una carrera inédita, donde su perfil personal superó a la trayectoria que una institución tan compleja valora tanto.

Crítico y moderado, los popes de la industria evaluaron que representa “una línea ideal para la etapa que viene", más allá de que todos reconocen que su apellido influyó en la postergación, aunque al igual que su hermano, Juan Manuel, Gobernador de Salta, se autodefine como un peronista y se mantiene cerca de la administración “K”, características fundamentales en momentos en que aún es incierto el futuro de la interna peronista y el Gobierno, por ahora, mantiene su fortaleza intacta.

José Urtubey es uno de los directores de Celulosa Argentina que ingresó a la UIA como referente de la Provincia de Salta, integrando la Unión Industrial de esta Provincia (UIS). Su nombre se cubrió de prestigio en noviembre del año pasado cuando organizó y presidió la 18º Conferencia Industrial, una de las más importantes ya que asistieron nada menos que las Presidentas Cristina Fernández y Dilma Rousseff junto a sus ministros, para debatir el futuro del vínculo bilateral. Casi nada. Se abre un nuevo tiempo para el país, donde el protagonismo del interior será fundamental y primario a la hora de la reconsideración de las políticas nacionales cuyo centralismo han demostrado su agotamiento. En ese marco, el nombre de José Urtubey viene a encarnar ese trabajo de resignificar el país.

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