Unos 100 mil estudiantes y profesores chilenos exigieron educación gratuita

Unos 100 mil estudiantes y profesores chilenos exigieron educación gratuita
Las manifestaciones se registraron en Santiago, Valparaíso, Concepción y Temuco. Las demandas se fundamentan en que el aprendizaje es un derecho y no un bien de consumo. Aunque no hubo incidentes, fueron excesivamente custodiadas.
Unos 100 mil estudiantes marcharon ayer para pedir educación gratuita y de calidad en Chile, país donde las universidades públicas cobran decenas de miles de dólares a las familias por el estudio de sus hijos.

Los jóvenes, acompañados por familiares y docentes, protestaron en Santiago, Valparaíso, Concepción y Temuco, algunas de las principales ciudades del país. En la capital, los manifestantes pasaron a escasas cuadras del palacio de La Moneda, desde el cual el presidente Sebastián Piñera defiende la idea de que la educación es "un bien de consumo".

Los estudiantes, cuyas demandas están en el centro de la discusión política de las elecciones presidenciales de noviembre, llenaron el centro capitalino con batucadas y lienzos, bajo la atenta mirada de cientos de agentes policiales.

Los jóvenes respondieron a la convocatoria de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y agrupaciones de estudiantes secundarios, con el apoyo del Colegio de Profesores y otras organizaciones sociales. La manifestación, tercera de carácter nacional convocada este año, se desplazó en Santiago a lo largo de ocho cuadras para después torcer hacia el norte y culminar en el sector del río Mapocho, donde estaba programado el mitin de cierre. Cuando la cabeza de la columna ya se instalaba frente al escenario, se registraron en el sector algunos enfrentamientos entre grupos de encapuchados y la policía.

Al inicio de la marcha, Diego Vela, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), lamentó que pese a las manifestaciones, que se mantienen desde hace dos años, el gobierno de Piñera continúa enviando al Congreso proyectos contrarios a las demandas estudiantiles. "El gobierno sigue impulsando una subvención a la clase media que fortalece el financiamiento compartido, una de las principales causas de segregación existente en la educación", afirmó.

"Se habla de que se quiere avanzar en terminar con el negociado en educación, pero se permite que siga avanzando una Superintendencia de Educación Superior que legitima el lucro en vez de terminarlo", añadió el dirigente estudiantil.

Las demandas de los estudiantes se fundamentan en que la educación es un derecho y no un bien de consumo, como la considera el gobierno. Sobre esa base, demandan la gratuidad y el fin del lucro que, en su opinión, es el objetivo de la mayoría de las universidades privadas, en circunstancias en que está prohibido por la legislación vigente.

En Chile, sólo un 36% de la educación escolar es provisto por el Estado, con fuertes diferencias en los resultados educacionales entre ricos y pobres. Los candidatos presidenciales de la derecha oficialista rechazaron hasta ahora establecer la educación gratuita en sus eventuales gobiernos. Por su parte, la socialista y ex mandataria Michelle Bachelet, que cuenta con más del 50% de las preferencias en encuestas, retrocedió en su postura inicial y prometió días atrás otorgar educación gratuita en un plan de seis años. «

Comentá la nota