Unión PRO hace base en el Nordeste

Unión PRO hace base en el Nordeste
La referente de la alianza, Patricia Bullrich encabezó ayer el acto de inauguración de una sede partidaria en Resistencia, Chaco.
También visitó Corrientes y dialogó con EL LIBERTADOR sobre las expectativas latentes de cara al desafío electoral de 2015. Confía en llegar con un armado territorial que los posicione como oferta clave para dirigir los destinos de la Argentina. Hoy encabezará un encuentro regional de la dirigencia para delinear los pasos a seguir.

La diputada nacional de Unión por Todos, del frente Unión PRO, Patricia Bullrich pasó por Corrientes antes de participar de la inauguración de una sede de la alianza en Resistencia, Chaco. Conversó con EL LIBERTADOR, donde llegó acompañada por el titular del PRO Nacional, Humberto Schiavoni, y los referentes correntinos, Carlos Machi y Augusto Costaguta, entre otros dirigentes. Allí anunció que hoy concretarán un encuentro con dirigentes de las provincias del Nordeste, al que también están invitados aquellos vecinos que quieren una nueva opción para el país. Tendrá lugar en el hotel Guaraní de la Capital correntina, a las 9.

El diálogo con este medio se dio de la siguiente manera:

¿Cuál es el motivo de su visita a Corrientes y el Chaco?

La idea que tenemos es la de llegar a cada pueblo, a cada localidad; queremos tener candidatos a intendentes, a concejales. Es clave para el desafío que se viene. Vamos a convocar a todos los que quieran sumarse, porque la gente debe comprometerse. He venido como referente de Unión PRO en representación de Unión por Todos, a fortalecer la tarea de crecimiento de un proyecto que estamos llevando adelante. Esperamos alcanzar representación en todo el país.

¿Qué se definirá en el encuentro del NEA?

Diagramaremos el plan de trabajo local, delinearemos cuáles son los problemas que sufre el federalismo, las situaciones regionales. De qué manera instalamos nuestra propuesta, que es diferente. Y buscaremos que en cada provincia se elaboren los programas de gobierno que sirvan para apuntalar el proyecto nacional.

¿Cómo ve la situación actual del país?

Vemos que el Gobierno nacional tenía que tomar en cuenta determinados fenómenos que advertimos que se le estaban yendo de las manos. Por ejemplo, la inflación, el país estaba perdiendo el peso y tenía inflación en dólares; el gasto público, que crecía improductivamente, que había mucha emisión dineraria. Eso iba a generar un cuello de botella muy fuerte. Eso se vivió en diciembre y enero.

¿El sinceramiento del Indec es alentador?

Fue un paso positivo, porque demuestra que hubo siete años de mentira. En este caso, el viejo dicho de que la mentira tiene patas cortas lamentablemente no se dio. Nos quisieron hacer votar un Presupuesto que señalaba una inflación para 2014 del 9,9 por ciento en todo el año. Sin embargo, el propio Gobierno reconoció que sólo en enero fue del 3,7 por ciento.

¿Qué es lo importante a partir de ahora?

Frente a esta realidad, es conocer las medidas inmediatas que tomarán para cambiar la coyuntura. Para que la inflación comience a bajar. Porque si esto no cambia, no hay posibilidad de generar confianza, de incentivar a la inversión. No puede continuar apostando al desarrollo del país en base a la inflación y al consumo de corto plazo. La gente que apoyaba este tipo de consumo está sufriendo. Hoy ya no hay financiamiento. Aquel que tomó un crédito con tasas variables hoy está pagando un departamento o un electrodoméstico con una tasa del 28 por ciento.

¿Qué pretenden del Gobierno nacional?

Le pedimos al Gobierno que se haga cargo. Que brinde soluciones.

Con el dinero que ha tenido la Argentina en los últimos años. Con las posibilidades de desarrollo que se han generado, que estemos hoy en esta situación es injusto. No entendemos cómo llegamos a este escenario, con crisis energética, con devaluación, etcétera.

¿Cómo ve que se va armando la oposición? ¿Confía en que llegará con una estructura armada para enfrentar al PJ?

Creemos que es necesario que para que el país viva una democracia sana se debe dar la alternancia. Debe cambiar el partido. Si hay un peronismo A y un peronismo B. Y hacen como que se dividen, pero después se juntan, imitando la teoría de "un huevo en cada canasta", vamos a tener la misma situación que en 2003.

¿Qué tiene para señalar de ese año?

En realidad hubo una maniobra de división para después unirse (en referencia a Kirchner y Menem). Está muy claro que ahora la protagonizan Massa y Scioli. Massa dice que apuesta a otra gestión, pero se junta con el intendente, Raúl Othacehé. Un patotero, violador de los derechos humanos en Merlo. Entonces decimos, si buscan dividirse para que el mismo partido (PJ) siga en el poder, le vamos a advertir a la gente que es necesaria una alternativa, una vía distinta.

¿Cuál es?

Es la que se ha demostrado en la Ciudad de Buenos Aires. Se puede hacer una gestión diferente, eficiente y transparente, con un modelo de construcción democrático. Es lo que sucede en la Ciudad de Buenos Aires. Hay diálogo. Esto es una experiencia que se vio en otros países. En Uruguay, en el Brasil se dieron ejemplos de una gestión exitosa con un gobierno central en contra. Esperamos proyectar y plantear una alternativa a lo que es el sistema político más tradicional de la Argentina.

Entonces, la oposición…

La oposición tiene al radicalismo, al socialismo, entre otros. Hay muchos radicales que discuten si quieren o no aliarse con Unión PRO. Ese es un problema de ellos. Nosotros tenemos un proyecto.

Tienen un horizonte definido más allá de quienes se puedan acoplar en el camino.

Por supuesto. Porque creemos que las discusiones planteadas, como la de socialdemocracia sí, socialdemocracia no es un debate que ya está viejo hasta en Europa, así que no nos parece algo interesante para ocupar nuestro tiempo.

¿Qué les interesa?

Lo interesante es discutir para que haya democracia y transparencia, sino la Argentina irá por el camino de Venezuela. Es como que siempre se va un paso atrás y no queremos llegar a esa situación.

¿Cómo piensa que va a terminar este Gobierno y cómo quedará el país?

Queremos que termine el día que deba terminar. Y sobre cómo quedará el país, creo que un político se debe hacer cargo de lo que le toque. Sino Churchill o De Gaulle no se hubieran hecho cargo de sus países en ruinas después de la Segunda Guerra. Lo que no queremos es la anormalidad institucional. Ésta trae malos recuerdos.

¿Cómo cual?

Siempre pienso, ¿hubiera sido Kirchner presidente si hubiera habido normalidad institucional? Es lo que queremos, que haya normalidad, porque somos demócratas y porque estamos convencidos de que es la única forma de que el país avance.

Comentá la nota