Impulsada por los titulares de los municipios de Nueva York y Boston, se formó una coalición bipartidista para exigir que el Congreso vote leyes para mejorar el control de armamento. Obama hará una gira nacional para discutir el tema.
Más de 900 alcaldes de Estados Unidos formaron una coalición bipartidista que promoverá una campaña de acción nacional para exigir que, tras su receso de dos semanas, el Congreso vote una serie de medidas para mejorar el control de armas en el país. Al mismo tiempo, el mandatario Barack Obama prevé realizar una gira nacional para continuar impulsando sus propuestas sobre regulación del uso de armamento.
La Coalición de Alcaldes contra las Armas Ilegales fue establecida ayer, tras la designación de sus dos presidentes: los jefes de las ciudades de Nueva York, Michael Bloomberg, y de Boston, Thomas Menino. El objetivo de la alianza será movilizar a la opinión pública para que se restablezca una ley federal que prohíba el uso de armas de asalto y otras medidas tendientes a disminuir la violencia.
"Luchamos desde 2007 para conseguir un voto. Ya tenemos el plan, ahora vamos a tener el voto sobre las armas de asalto y vamos a tener un voto sobre la revisión de antecedentes para compradores", dijo Bloomberg, quien también insistió en las "responsabilidades" que tienen tanto los gobernadores como los ciudadanos para reforzar la seguridad.
El alcalde de Nueva York hizo referencia a la influyente Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus inciales en inglés), uno de los mayores opositores a las reformas en la regulación del uso de armamento. "Si puedo invertir algún dinero para que la NRA no sea la única voz, sino una más de las voces, entonces creo que habré invertido bien mi dinero", afirmó Bloomberg en referencia a la campaña publicitaria que ya inició la coalición a través de su página web y que tendrá un costo de 12 millones de dólares. En uno de los anuncios publicados se puede ver a un cazador, con rifle en mano, que pide apoyar la revisión de los antecedentes penales de todos los ciudadanos "para que los criminales y los enfermos mentales peligrosos no puedan comprar armas".
Mientras tanto, el presidente Obama prevé realizar una gira nacional para abogar por las restricciones en el uso de armamento, incluyendo la prohibición de los rifles de alto calibre. "Puedo confirmar que el presidente estará viajando por el país para discutir este asunto", aseguró a la agencia de noticias Efe un funcionario de la Casa Blanca, quien no precisó "detalles sobre fechas o lugares". El debate sobre las armas, encabezado por Obama, cobró fuerza tras la masacre de 20 niños y seis adultos en una escuela primaria de Connecticut el pasado 14 de diciembre.
El sábado, el mandatario estadounidense ya había pedido al Congreso que restablezca una ley federal que prohiba las armas de asalto. "Estas ideas no deberían ser controvertidas, son de sentido común. Tienen el apoyo de la mayoría de los estadounidenses", sostuvo Obama. "Como he dicho anteriormente, es posible que no podamos prevenir todo acto de violencia en este país. Pero, juntos, tenemos la obligación de intentarlo", agregó el presidente.
Tras dos semanas de receso, el Senado estadounidense deberá debatir una serie de medidas para frenar la violencia generada por el uso indiscriminado de armas en el país. «
Efe
El dato
Connecticut
El debate creció tras la masacre de 20 niños y seis adultos en una escuela
el 14 de diciembre.

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