Las tropas estarán en Río casi un año más

Vigilarán las favelas hasta octubre
RIO DE JANEIRO.- A pesar de los continuos rastrillajes policiales, las favelas del complejo Alemão y Vila Cruzeiro, retomadas del control del narcotráfico la semana pasada, comenzaron ayer a volver a la normalidad. Para garantizar que los narcos no vuelvan a sembrar el terror en esas barriadas, el gobernador de Río de Janeiro solicitó ayer al Ministerio de Defensa que 2000 soldados permanezcan en la ciudad hasta octubre.

La idea del gobernador Sergio Cabral es instalar en ambas comunidades un par de Unidades de Policía de Pacificación (UPP), como las que se han establecido en otras 14 favelas de Río. Por ahora, la policía militar no tiene el número de efectivos suficiente para crear estos nuevos cuarteles en las favelas reconquistadas la semana pasada en espectaculares operativos contra el Comando Vermelho (CV).

"Este gran apoyo del Ministerio de Defensa permitirá que demos continuidad a nuestra cronología de avance de las UPP", señaló Cabral, que pretende pacificar 40 favelas de cara al Mundial de Fútbol de 2014 y para 2016, cuando Río de Janeiro sea sede de los Juegos Olímpicos.

Hogar de unas 200.000 personas en total, el complejo Alemão y Vila Cruzeiro no estaban en los planes de pacificación de mediano plazo, pero como allí se refugiaron los miembros del CV, acusados de estar detrás de la ola de atentados que atemorizaron Río la semana pasada, ahora las fuerzas de seguridad no pueden abandonar el lugar y arriesgarse a que los narcos regresen.

Según el calendario oficial de las UPP, en los próximos dos meses deberían instalarse cuatro más en las favelas São Joao, Lins, Mangueira y São Carlos, todas en la zona norte. Para el primer semestre de 2011 estaba anunciada la llegada de UPP a Rocinha -la favela más grande de América latina- y Vidigal, ambas en la turística zona sur. El presidente Luiz Inacio Lula da Silva resaltó ayer que los militares podrán quedarse en Río el tiempo que sea necesario para no alterar ese plan.

"No es lo ideal que el ejército se mantenga en las favelas, pero no existe ahora otra alternativa para garantizar la integridad de los habitantes, muchos de los cuales han estado colaborando con la policía para identificar gente que formaba parte de la red del narcotráfico", destacó a La Nacion Tiao Santos, coordinador de la ONG Viva Río, que desarrolla programas sociales en las favelas.

Mientras tanto, los residentes del Alemão y Vila Cruzeiro retomaron una cierta vida normal con la reapertura de las escuelas y los comercios. Sin embargo, patrullas de la policía militar aún revisaban bolsos de los peatones que entraban y salían, e inspeccionaban casas en busca de armas, drogas y narcos, la mayoría de los cuales logró escapar.

Ayer la policía halló un túnel con acceso al sistema de desagüe del Alemão por donde se cree que unos 600 narcos burlaron el cerco y se fugaron. Los equipos de inteligencia están ahora tratando de ubicar su nueva guarida.

Donde sea que estén, se encuentran muy debilitados luego del arresto de 130 de sus miembros y de las enormes incautaciones de drogas y armas que se realizaron. Según el comandante general de la policía militar de Río, Mario Sergio Duarte, el golpe económico que se le asestó al CV representa más de 60 millones de dólares.

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