Triple crimen de San Bernardo: para los investigadores estaría esclarecido

Triple crimen de San Bernardo: para los investigadores estaría esclarecido
Ayer por la tarde, el fiscal del caso del triple crimen de San Bernardo, junto con los investigadores policiales, confirmó que las dos personas detenidas serían los responsables de haber ultimado a una madre, a su pareja y al niño de ambos, de sólo trece meses de edad.

Anticiparon a NORTE que en la mañana de hoy el fiscal y los investigadores realizarán una reconstrucción del tremendo hecho, con la presencia del hermano de la mujer asesinada.

En conferencia de prensa convocada por Sergio Ríos en la Cámara del Crimen de Villa Ángela, el fiscal del caso estaba acompañado por el médico forense Carlos Pastor, el perito en criminalística José Mirón, el comisario mayor Juan Penayo, el comisario inspector Hugo Domínguez y el comisario principal Remigio Cacholatti, de zona interior Villa Ángela, división bomberos y comisaría de San Bernardo, respectivamente.

Si bien Ríos resguardó algunos detalles de la causa, afirmó con certeza que “entre los dos detenidos está el asesino, o los dos son los responsables”, en virtud de que en la etapa investigativa y las declaraciones a las que accedieron se contradijeron y en ocasiones también faltaron a la verdad, pero a partir de los dichos y las pruebas científicas aportadas se infiere que los dos detenidos fueron los responsables de la muerte de Margarita Giménez, Ramón López y el hijo de ambos.

Los victimarios serían íntimos amigos, comparten padrinazgos de sus hijos y el motivo de su llegada a la finca no fue visita de cortesía, sino que casi mensualmente las rencillas pivotaban en que la pareja era apoderada de un beneficio que recibía la madre de la difunta, y ellos eran quienes entregaban el dinero a la mujer, sin que los hermanos tuvieran acceso al mismo, lo que molestaba evidentemente.

Esto, sumado a la discusión y a la carga emocional porque ambos detenidos estaban en altísimo estado de ebriedad en el momento del suceso. Hermano de la víctima y un compadre Los detenidos R.G., hermano de la mujer, y su compadre L.O., vivieron dentro de la vivienda una encarnizada discusión, presumiendo que el desenlace final ocurrió en la alcoba de la pareja, por los elementos encontrados por las pericias, mas en este punto hay poca claridad en que hayan estado dentro ambos sujetos, porque en un momento de la declaración R.G. habría dicho: “Sentí que gritaba mucho mi hermana adentro de la casa”, entendiéndose que dentro estaba L.O., su acompañante y amigo.

En las declaraciones no confesaron el método utilizado para dar muerte a las tres personas, lo que se espera lleguen a dilucidar en las próximas horas. Por lo pronto hay culpabilidades cruzadas entre ambos y mentiras también, ya que negaron haber estado en el lugar y luego se desdijeron.

Tampoco afirmaron el porqué de enterrar a las víctimas en distintos lugares. Según las pericias de laboratorio, la madre y el niño, que estaban dentro del aljibe, recibieron un solo golpe certero en la cabeza, pero no lo suficiente como para darles muerte, sino inconsciencia, por lo que se presume que fueron arrojados los cuerpos al aljibe en estado de desmayo.

En tanto la explicación del porqué López estaba en ese pozo dentro del campo del que pocos sabían la existencia, es que pretenderían desviar la investigación policial que de hecho iba a suceder, escondiendo en el monte la motocicleta de López y efectos, para que aparezca —como se pensó en la noche en que se descubrió el primer cuerpo— que el hombre habría ultimado a su esposa y luego se dio a la fuga, lo que no sucedió.

Finalmente, excede cualquier explicación lógica del suceso que sacudió a toda la zona, la situación generada, más allá del alto grado de alcoholismo, cómo R.G. pudo permitir que hayan matado a su hermana y a su sobrino, ya que sobrepasa cualquier mala relación familiar.

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