Junto a los fundamentos de la sentencia de 9 años de prisión contra los tres agentes penitenciarios en el caso del recluso Castro Molla, el tribunal asimismo envió copia al juzgado de instrucción para que continúe investigando la situación de varios penitenciarios que oficiaron de testigos en el proceso. Pidió también se investigue al subcomisario Héctor Rivero, ya retirado de la Policía, quien estuvo como jefe de unidad el día de la requisa.
Asimismo el tribunal pidió investigar la responsabilidad del enfermero cabo Matías Amarillo por la confección de un informe que no constató lesiones en Castro Molla, la responsabilidad del oficial Ariel Ciares como responsable del pabellón B en otra denuncia por apremios (Rodríguez, Mario s/denuncia s/ apremios ilegales), así como también si le cupo alguna participación en el hecho ya que “según surge de los libros de guardia intervino en el regreso de Castro Molla del juzgado a la unidad”.
Los jueces del tribunal también pidieron investigar la responsabilidad del personal penitenciario que tuvo a cargo el traslado de Castro Molla desde su celda al lavadero y viceversa, apuntando en ese sentido a los penitenciarios que oficiaron como testigos en este proceso; José Andrés Ilnao (foto) y Walter César Cayo, por lo que este tribunal decidió no tomar en cuenta sus declaraciones en calidad de testigos.
Comentá la nota