A un mes de la tragedia más importante que afectó a nuestra ciudad, las pérdidas materiales alcanzarían los 6 mil millones de pesos, muy por encima de los cálculos provisorios oficiales realizados a 72 horas de producido el desastre, en donde se hablaba de 4 mil millones de pesos.
"Nosotros estimamos pérdidas del sector privado por 2500 millones. Sólo los comercios perdieron 1200 millones. Los médicos y odontólogos tienen pérdidas por 1500 millones", resumió Rafael García, vicepresidente de la Cámara de Comercio e Industria de La Plata.
"Registramos más de 400 consultorios y profesionales de la sanidad damnificados, precisó Julio Moreno, del Colegio de Médicos de La Plata.
El Hospital Español tuvo pérdidas de equipos de alta complejidad por más de 34 millones de pesos, según las autoridades de ese nosocomio.
"Ha sido un desastre. Hay pérdidas cuantiosas. Acá hay que formar un comité de emergencia nacional, a los efectos de pedir créditos internacionales para propiciar la recuperación económica. Con esfuerzos individuales no llegamos a ningún lado" dijo Francisco Gliemmo, secretario de la UIA, La Plata.
"Hubo 40.000 autos siniestrados, con pérdidas por 350 millones de pesos", dijo Mario Turkenich, de la Asociación de Aseguradores. "Esto sin contar los autos que las concesionarias devolvieron a fábrica", agregó.
Según datos del municipio, hubo 165.037 vecinos afectados en forma directa y 357.500 en forma indirecta, que sumados representan el 80% de los habitantes.
Según los datos de la comuna la inundación dejó daños patrimoniales por un valor estimado en $ 78.000 en cada una de las 58.582 propiedades inundadas. En las casas se calcularon daños en electrodomésticos por 18.000 pesos, en muebles por 25.000 pesos, en indumentaria por 20.000 pesos, en reparaciones por 10.000 pesos y en instalaciones diversas por 5000 pesos.
El comité que debía proyectar obras nunca funcionó
El Comité de la Cuenca Hídrica Vertiente Río de La Plata Intermedia, integrado por las intendencias de La Plata, Berisso y Ensenada, creado el 15 de mayo de 2008, por resolución N°190/08, bajo la órbita de la Autoridad del Agua (ADA) de la provincia y que debió proyectar e impulsar la realización de las obras necesarias para prever y enfrentar eventuales inundaciones y establecer un plan de conducción integral del agua en la región del Gran La Plata nunca funcionó como tal.
Por aquel entonces, los intendentes de La Plata, Pablo Bruera; Berisso, Enrique Slezack, y Ensenada, Mario Secco, firmaron un acuerdo para conformar el comité, tras la inundación del 28 de febrero de ese año, que afectó a la región.
El comité de cuenca es una figura surgida del Código de Agua provincial (ley 12.257), cuyos objetivos consisten en establecer un programa integral para la cuenca; evaluar los proyectos a ejecutar en el área de influencia; "analizar y gestionar el financiamiento" para iniciativas de desarrollo regional.
Además de "fijar las pautas para la preparación y ejecución de un programa de desarrollo integrado de la cuenca o región y atender su marcha", el ente y los funcionarios firmantes se comprometieron a "recopilar los antecedentes vinculados a la cuenca o región y analizar las soluciones propuestas", e "impulsar la realización de estudios y proyectos que aporten, dentro de las disponibilidades presupuestarias, soluciones a los problemas de la cuenca o región", entre otras.
El comité debía gestionar su propia personería jurídica, conformar una comisión asesora con funcionarios, técnicos, especialistas y sectores productivos con actuación en la cuenca y reunirse "como mínimo cada dos meses". Nada de eso ocurrió. Se fijó "domicilio real" en la municipalidad de Ensenada, donde, nunca hubo una reunión del organismo.
La falta de consensos y los intereses políticos de cada municipio frenó la concreción del comité.
Un documento elaborado por ADA (Autoridad del Agua ) permite confirmar la inexistencia de un programa de manejo en la región y exhibe los riesgos de la falta de obras de infraestructura en la cuenca del arroyo Del Gato, principal receptor de los desagües pluviales de esta ciudad, cuyo desborde, el pasado 2 de abril, provocó una tragedia sin precedente.
En el informe se observó que "la ausencia de una política de ordenamiento del territorio y de ocupación del suelo coordinada interjurisdiccionalmente constituye actualmente la principal problemática en la cuenca". Se agrega que "a lo largo de los últimos 50 años" se desarrollaron numerosos trabajos de investigación y se han implementado numerosas políticas, programas e inversiones que, en general, "han quedado desarticulados y desconectados entre sí, resaltando la falta de una visión sistémica de la cuenca".



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