Una joven y sus dos hijos quedaron carbonizados en un conventillo
Fuentes policiales y de bomberos informaron a la agencia de noticias Télam que las víctimas mortales del trágico incendio fueron identificadas como Denise Quintana, de 18 años, y Bruno Gabriel y Nicolás Bautista Martínez, de 2 y 4 años, respectivamente. Hacía diez días que no tenían luz en la casa.
"El fuego comenzó a las tres de la mañana y alcanzó a otro conventillo lindante. En total se prendieron fuego ocho viviendas y los bomberos tardaron cinco horas en apagar el fuego", precisaron fuentes policiales y de bomberos a LA NACION. En el lugar trabajaron seis dotaciones de bomberos y personal de Defensa Civil del partido de Avellaneda.
Voceros del cuartel de bomberos que intervino ante el siniestro detallaron que el incendio "se produjo en el centro de la manzana" y agregaron que "no había luz y las altas temperaturas ayudaron a que el fuego se expandiera".
Los cadáveres de las tres víctimas, todos carbonizados, fueron encontrados entre los restos en que quedó convertida la casa en la que moraban. El menor de los chicos y la mujer fueron encontrados antes de las 14, cuando el fuego ya había sido extinguido. A instancias de los vecinos, que alertaban sobre la falta de otro niño, los bomberos prosiguieron la búsqueda hasta que, poco antes de las 16, fue hallado el tercer cadáver, explicaron las fuentes del caso.
Además, los voceros señalaron que hubo bomberos y vecinos con principio de asfixia, pero que no se registraron heridos de gravedad..
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