Se trata de los buques fresqueros Santa María I, Portobello I y Portobello II pertenecientes a la empresa Yaganes que desde hace un mes operan en aguas jurisdiccionales de golfo San Jorge con trampas que son sembradas en el lecho marino y luego izadas a bordo.
En diálogo con Crónica, el gerente operativo de la firma, Iván Mauri explicó que los ejemplares capturados por las trampas confeccionadas con paño biodegradable son descargados vivos y luego trasladados en camiones hacia la planta que la empresa alquila en Puerto Madryn.
Generalmente los barcos van y vuelven en el día, algunas veces regresan al día siguiente, cada buque opera con 1000 trampas, en algunas ocasiones operamos con menos, depende del tiempo que nos quede, pero siempre tenemos un especial cuidado por el recurso”, indicó.
La llegada de los centolleros llenó de entusiasmo a los trabajadores portuarios quienes, en una época donde la merluza comienza a escasear los tres fresqueros son valorizados de una manera especial, aunque por la eficiencia de los estibadores la descarga se produce con rapidez.(M.P)
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