El ofrecimiento del gobernador Carlos Verna al intendente Leandro Altolaguirre de hacerse cargo de los pozos despertó entusiasmo en un principio, pero ahora los funcionarios dudan si es conveniente para la ciudad.
En su discurso de apertura, Verna, luego de reconocer la "deuda histórica" que la Provincia tiene por demoradas inversiones en la capital provincial, lanzó el ofrecimiento de hacerse cargo a través de Aguas del Colorado del mantenimiento y explotación del acuífero Anguil-Santa Rosa que abastece de a la ciudad.
Altolaguirre, oyó desde las gradas ese ofrecimiento que, en principio, apuntaba a liberar las arcas municipales del sostenimiento de un sistema poco menos que abandonado en la anterior gestión y cuya recuperación y ampliación esta lejos de poder realizarse en el corto plazos con fondos municipales.
El ofrecimiento incluía además un programa de colaboración mutua en el que AdelC participaría con equipos, personal y capacitación en la refuncionalización del sistema para aliviar la situación de abastecimiento. Mientras, un borrador de convenio para formalizar el traspaso fue enviado a la comuna para su firma.
Pero las semanas pasaron y, un mes y medio después del anuncio de Verna, desde la empresa provincial, su presidente, Juan Carlos Mecca, admitió que la firma de ese convenio se demoraba en la municipalidad. Mecca adelantó que la idea de Aguas del Colorado es ampliar la capacidad de ese sistema y construir más cisternas para lograr el autoabastecimiento de Santa Rosa en el invierno y poder hacer tareas de reparación al Acueducto del Río Colorado que hoy, al ser imprescindible su aporte a la ciudad, no puede ser parado y se demoran las tareas programadas de mantenimiento.
"Tenemos la idea no solo de construir más cisternas para que las reservas no se vengan abajo en pocas horas ante eventuales salidas de servicio -dijo Mecca en esa oportunidad- sino que se proyecta la construcción de un ramal secundario para aumentar la producción diaria desde el Acueducto Anguil- Santa Rosa. De este modo -añadió- la ciudad de Santa Rosa se autoabastecería, permitiendo detener el aporte desde el Acueducto del Río Colorado para realizar tareas de abastecimiento en los meses de invierno".
Dudas.
Pero este panorama que se planeaba desde el gobierno provincial para el abastecimiento de la ciudad ahora no parece convencer a todos dentro del municipio. La idea que en un principio entusiasmó, y que llevó a la cooperación provincia-municipio en las reparaciones de urgentes que el diciembre se le hicieron al conducto y su sistema de impulsión -la provincia compró quince bombas para reemplazar las quemadas- se ve ahora desde la comuna como una limitación a futuro.
La idea que ronda en San Martín 50 es pedirle a la provincia apoyo pero sin que Santa Rosa pierda el control de ese acueducto que es, además, una fuente de recursos importante si se maneja convenientemente.
La decisión aún no está tomada. Pero todo indica que antes de firmar Leandro Altolaguirre escuchará todas las opiniones, evaluará los pro y los contras y, finalmente, decidirá si firma o no.


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