Hay dos agrupamientos que pujan en la interna de la UCR. Iglesias, Jaliff y la Línea Federal tienen más peso en el Senado. Cornejo, Sanz y los Territoriales, en Diputados.
Las charlas para concretar la fusión de los bloques legislativos del radicalismo y el cobismo no se ha iniciado, pero ya se especula con la pelea por las conducciones de cada bancada, pelea que está vinculada a las divisiones internas del centenario partido de Alem, divisiones que reconocen dos grandes agrupamientos.
Sin embargo, la Legislatura tiene un microclima especial y las divisiones se tornan borrosas en algunos casos. En el Senado, los números favorecen claramente a una de las facciones en pugna, mientras que en Diputados, las relaciones de fuerza están más ajustadas y no parecen ser definitivas. A la falta de un claro ganador, se suman algunos hechos recientes que enrarecen el panorama y lo tornan imprevisible.
El radicalismo, después del retorno de los cobistas, cuenta con seis grupos diferenciados, con afinidades que permiten concentrarlos en dos grandes agrupamientos.
De un lado están la Convergencia (del ex gobernador Roberto Iglesias), la Línea Federal (del presidente de la UCR César Biffi y el intendente de Tunuyán Eduardo Giner) y los cobistas vueltos al redil referenciados con el ex vicegobernador de Julio Cobos, Juan Carlos Jaliff.
Del otro lado, Encuentro (la flamante línea interna del intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo), los Territoriales (cobistas vueltos al redil radical donde revistan los intendentes de Junín, Mario Abed; Rivadavia, Gerardo del Río, y La Paz, Gustavo Pinto).
Esa es la foto de hoy, que puede cambiar según varíen las posibilidades de uno y otro bando de cara a 2011.
Estas dos grandes divisiones tienen correlato legislativo y conforman un entramado de alianzas y afinidades que prometen generar rispideces al momento de elegir las autoridades de bloque.
En el Senado, el panorama se presenta tranquilo, debido a la amplia mayoría que exhibe uno de los agrupamientos. De los 14 legisladores que tendrá el bloque al momento de la fusión (cinco del cobismo y nueve de la UCR), 11 corresponden al bando Iglesias-Biffi-Jaliff. De hecho, Biffi y Jaliff son miembros del Senado provincial. El resto de los legisladores responden, uno a Cornejo y dos a los Territoriales.
Teniendo en cuenta que la mayoría y los nombres de peso están todos del mismo lado (Biffi, Jaliff, Sergio Bruni, Armando Camerucci), no se vislumbra un conflicto y sólo se piensa en cómo solucionar el tema de los empleados del bloque unificado, cosa que debería quedar determinada en el presupuesto 2011 de la Cámara alta.
En Diputados, los números son más ajustados. Están 10 a 9, en favor del tándem Cornejo-Sanz-Territoriales. Y como todo juega a la hora de las definiciones, cabe señalar hasta dónde ha afectado la cuestión de privilegio que sufrió el actual presidente del bloque de la UCR, Alejandro Molero, que es parte del tándem Cornejo-Sanz-Territoriales.
El diputado alvearense que generara las sospechas en torno a la aprobación del acuerdo firmado por el Gobierno y la Minera Vale por la explotación de sales de potasio en Malargüe, sufrió un duro castigo (debió pedir disculpas públicamente en medios gráficos de la provincia) y también un desgaste de su figura.
El número ajustado y el desgaste de Molero se potencian con la presencia de dos históricos legisladores con peso propio y conocedores de los vericuetos del poder, ambos alistados en el otro bando: Raúl Vicchi (Convergencia) y Andrés Marín (cobista ligado a Jaliff).
Es más, ese 10 a 9 ni siquiera está firme, puesto que hay dudas con la posición de dos territoriales de Diputados, Humberto Montenegro y Florinda Seoane, que serían claves para una eventual votación por las autoridades de bloque.
Incluso también juegan las personalidades, aspiraciones futuras de cada uno de los diputados, posicionamientos políticos (más allá de la interna) y afinidades entre ellos. Todo se dirimirá en una eventual votación, por lo que la línea que divide los 10 de los 9 se torna borrosa y no definitiva, a pesar de que los bandos estén más claros fuera de la Legislatura.



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