Adolfo Esperiguin, sufre de demencia senil y se escapó de la casa de una de sus hijas, en octubre de 2010. La familia se apoyn en las redes sociales y cuentan con la ayuda de ONGs para encontrarlo.
Adolfo Esperiguin sufre de demencia senil y el 31 de octubre de 2010 se escapó sin documentos de la casa de Lorena, una de sus hijas, en Presidente Derqui. Sin pistas firmes, para la Policía y la Fiscalía se enfrió la investigación, pero su familia sigue insistiendo y apela a las redes sociales y a las organizaciones no gubernamentales para dar con el paradero de Adolfo.
“Yo creo que mi papá está vivo. Si alguien lo ve le pido que me nos llamen”, contó Lorena a Derqui Noticias.
La mujer relató que durante los primeros tres meses recibieron diversas llamadas de personas que habían visto a su padre en Capital Federal, Bernal y hasta Derqui, pero nunca dieron con su paradero.
Después de tanto tiempo de la denuncia que hicieron en 2010, Lorena y su familia, ya no mantienen contacto con la policía ni con la fiscalía; ellos realizan su búsqueda por su propia cuenta.
“Mi hermana se acercó hace dos semanas a Red Solidaria de Juan Carr para ver si podemos hacer una búsqueda a nivel nacional”, explicó.
Por último, la joven recordó el caso de Lucas Rebolini Manso (ver aparte) y expresó su temor porque se repita una situación similar, en caso de que su padre haya fallecido y no saberlo.
“Mira si está muerto nunca nos vamos a enterar, pero mi papa ya se había perdido en tres oportunidades en 2009 por cuatro días y lo encontramos en Becar. Yo creo que está vivo”, finalizó
Sin documentación
En marzo de 2010 los medios nacionales dieron a conocer la búsqueda de Lucas Rebolini Manso de 36 años, hijo de los actores Leonor Manso y Antonio Grimau.
El joven había sido ingresado el 6 de febrero de 2010 con un cuadro de intoxicación psicomotriz a un hospital de Capital Federal sin documentación desde donde se escapó desnudo a la calle, hasta que fue reingresado y posteriormente falleció el 10 de febrero por insuficiencia cardíaca.
El cuerpo del joven al no contar con documentación fue derivado a la morgue judicial de la Ciudad de Buenos Aires y su familia lo encontró después de un mes, gracias a que su búsqueda se conoció por los medios de comunicación nacionales.
Tras el conocimiento de este caso, se criticó el trabajo de las morgues judiciales ya que no existe un protocolo para identificar los cuerpos sin documentación.

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