Las rejas son casi una alegoría, de cómo un proceso fraudulento acabó en manos de empresarios relacionadas con el poder político. Casi un signo de Mar del Plata, son los casos de apropiación indebida de bienes públicos de la Nación, Provincia y Municipalidad. Ya no forman parte de la casualidad.
Por otra parte ya se puede percibir que el lugar se convertirá en un lugar de atracción excluyente para marplatenses y turistas, y puede observarse cómo se ha reconstituido el caso histórico del edificio que albergó al transporte automotor de pasajeros de larga distancias que durante décadas fue la base de movimiento de millones de pasajeros.


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