Tras ser echado de la Iglesia, Alessio calificó de "obsecuente" al arzobispo Ñáñez

Por su apoyo al matrimonio gay y a través de un juicio canónico, el Tribunal Interdiocesano le impide ejercer el sacerdocio y debe dejar la casa parroquial en la que vivió 27 años. "No voy a acatar esta decisión", le dijo a Cadena 3.
A través de un juicio canónico, la Iglesia de Córdoba echó al sacerdote Nicolás Alessio, que el año pasado respaldó la sanción de la ley de matrimonio igualitario.

Indignado, el cura dijo esta mañana a Cadena 3: "Para esta jerarquía hay que ser obediente y obsecuente, como fue (monseñor Carlos) Ñáñez. No voy a acatar esto. Si alguien me pide que lo confiese o le dé la extrema unción, lo voy a hacer".

"Me parece una actitud patética del espiscopado y de la Diócesis de Córdoba porque demuestran su intolerancia entre los que piensan distinto y son muchos los temas en los que uno puede pensar distinto a la Iglesia", señaló Alessi.

"Esta jerarquía no lo entiende así y son muchos los obsecuentes y obedientes como fue Ñáñez", disparó el sacerdote.

"A Ñáñez le digo que sea libre, que no tenga miedo de pensar por sí mismo y que no sea alguien que acata órdenes, que tenga un poco de dignidad", disparó Alessio.

El sacerdote que apoya la idea del matrimonio igualitario dijo que en la Iglesia Católica "hay homofobia".

"Los obispos piensan que los homosexuales son enfermos y peligrosos", señaló Alessio.

En la sentencia, el Tribunal Interdiocesano de Córdoba le impide ejercer el sacerdocio y debe dejar la casa parroquial en la que vivió 27 años, según afirma el diario Clarín.

“El presbítero José Nicolás Alessio ha cometido rechazo pertinaz de la doctrina descrita (…) al sacramento del matrimonio y desobediencia al Ordinario (…). Ha divulgado por escrito y de palabra por los medios de comunicación en contra del magisterio eclesiástico. (…) Se le prohibe ejercer en público la potestad sagrada, es decir: celebrar la Santísima Eucaristía , oír confesiones, celebrar los demás sacramentos (…) y residir en la casa parroquial San Cayetano del barrio Altamira”, argumenta la resolución de la curia cordobesa.

En declaraciones a la prensa, Alessio sostuvo: "Estaba en el cálculo de mis posibilidades esta resolución, pero no tan rápido ni con tanta dureza. Me han condenado y expulsado por opinar distinto. Y tenga en cuenta usted que esa misma Iglesia ni siquiera le ha puesto una sola amonestación a sacerdotes pederastas como el Obispo (Edgardo Gabriel) Storni, que vive cómodamente aquí en La Falda, en las sierras de Córdoba; o a (Julio César) Grassi: ambos con condenas judiciales por abusar de menores. Tampoco hubo sanción para (Christian) von Wernich, condenado por delitos de lesa humanidad. Da la impresión entonces que esta iglesia tolera a torturadores y violadores en sus filas; pero no a quien piense diferente y se anime a decirlo en público".

"El núcleo del poder en la Iglesia es y ha sido el ocultamiento. El ''de eso no se habla''. Yo me animé a decir las cosas que creo que deben cambiar. Y eso se paga de ésta manera. Con la expulsión. Les molestó que hable porque la Iglesia es maestra en ocultar. En manejar la impunidad del silencio. Lo del matrimonio gay, encima, aborda un tema que les incomoda y está ligado a la sexualidad. Ellos siguen considerando enfermas o perversas a las personas gay", sostuvo.

"Yo integro el grupo de sacerdotes tercermundistas ''Enrique Angelelli''. Somos unos sesenta, entre sacerdotes en ejercicio con opción por los pobres, y sacerdotes casados. Creemos que otra Iglesia es posible", concluyó Alessio en la entrevista periodística.

Cabe acotar que Alessio vive en una casa particular y se gana la vida "como asesor en educación" del bloque de legisladores de Luis Juez.

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