La medida no fue bien recibida por los cuidadores de autos en las cercanías del anfiteatro Cocomarola. Pese a que manifestaron su aceptación a las autoridades, optarán por convenir entre ellos la ubicación.
Con el fin de que el trabajo entre los cuidacoches sea equitativo, desde la Subsecretaría de Tránsito se emitió un comunicado en el que se establece que deberán rotar entre los diferentes lugares dispuestos para el estacionamiento. Sin embargo, la medida en un primer momento no fue aceptada por los trabajadores, por lo que se manifestaron frente al edificio municipal.
Tras recibir la notificación, en horas de la siesta de ayer, un grupo de trapitos interrumpió el tránsito a modo de protesta en contra de la disposición del Municipio. En diálogo con EL LIBERTADOR, Mercedes Benítez, una de las referentes, comentó: "Cumplimos con los pasos administrativos necesarios para que nos otorguen el permiso para trabajar cerca del Anfiteatro", a lo que agregó: "El documento está vigente hasta el domingo 19, por lo que no entendemos porque ahora tenemos que rotar la ubicación".
Luego de esperar unas horas, representantes de los trapitos se reunieron con el subsecretario de Tránsito, Marcelo López para arribar a una solución que beneficiará a ambas partes. En este sentido, el funcionario dijo a este medio que "se cumplirá la disposición vigente, en la que se establece el mecanismo de rotación".
La medida, como explicó López, surgió con el fin de que "el trabajo sea equitativo para los cuidacoches, con la posibilidad de ubicarse en las proximidades al predio una noche, y otra trasladarse a una zona más alejada".
Por el contrario, los trabajadores manifestaron que más allá de lo conversado con el Subsecretario, se pondrán de acuerdo entre ellos para ordenarse en los diferentes lugares dispuestos para el estacionamiento.
"Todos tenemos el mismo código porque trabajamos hace mucho tiempo", comentaron los manifestantes frente al Municipio, a lo que añadieron: "Por lo que vamos a convenir entre nosotros quién ocupará cada lugar, teniendo en cuanta que cada uno ya tiene su clientela y conoce cómo debe actuar en función a su espacio de trabajo".
Conflictos Internos
En la edición del domingo 12 de EL LIBERTADOR se publicó la falta de control en los precios aplicados por cuidar los autos en las cercanías del Cocomarola. Según lo manifestado por los conductores, en algunos lugares debieron abonar 40 pesos, pese a que la norma establece que el pago debe ser a voluntad de la persona.
Si bien la situación se repite en diferentes ubicaciones cercanas al predio, desde el grupo de trapitos que se manifestó frente al Municipio explicaron: "Los valores son aplicados por los trabajadores que se ubican en la escuela que está en frente, no por todos".
"Por que unos pocos se avivaron, estamos pagando todos", protestaron los cuidacoches, a lo que agregaron: "Por supuesto, la gente sabe que hoy en día con diez pesos no se hace mucho, pero aún así hay algunos que colaboran con ese monto, lo que para nosotros es muy bien recibido".
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