El aumento se implementará después de las vacaciones de invierno, es decir que empezará a regir desde agosto. El sector llegó a la determinación a partir de los costos de combustible que están afrontando desde comienzos de año.
Tal como lo anticipó EL LIBERTADOR, después de las vacaciones de invierno saldrá más caro mandar a los chicos a la escuela, dado que los integrantes del sector definieron actualizar el costo para afrontar el valor actual de la nafta.
Si bien la posibilidad se venía manejando hace una semana, no había consenso en cuanto al porcentaje de la modificación, ni a partir de cuándo se empezaría regir. En este sentido, tras una reunión que se concretó el lunes se concluyó en subir el precio en un 15% desde agosto.
De acuerdo con lo que se sabe, el costo que se maneja en el mercado es de entre 180 y 200 pesos; por lo que luego del ajuste pasarán a ser de entre 207 y 230 pesos, según el cliente y la distancia que maneja cada empresa.
"Este aumento se debe a un reajuste anual que se hace en virtud de los incrementos que se producen, en la primera mitad del año, y que en este caso también tienen que ver con la escasez y suba en el precio del combustible", aseguró Cristian Soto, presidente de la Asociación de Transportes Escolares.
No obstante, el referente explicó que el valor que se fija es de piso, por lo que cada titular de transporte puede hacer el ajuste según sus prioridades, teniendo en cuenta si son hermanitos, o la preferencia por el cliente.
Más allá de cualquier consideración, lo cierto es que los padres tendrán que hacer un esfuerzo para afrontar el tarifazo del sector de transporte escolar.
Comentá la nota