Trabajan en las duras faenas del campo, pero sueñan otro futuro

Trabajan en las duras faenas del campo, pero sueñan otro futuro
Día de la Mujer. Una jornada para reflexionar. En representación de muchas mujeres luchan por sus derechos y procuran forjar un mejor porvenir, quienes viven en zonas rurales dan cuenta de sus conquistas y hoy celebran su día.
La mayoría se levanta cuando sale el sol, o antes. No importa si hace calor o frío, si llueve o cae alguna helada atroz: desde temprano comienzan con las faenas típicas del campo.

Algunas aran la tierra, siembran, se dedican de la huerta, ordeñan las vacas, crían chanchos y gallinas, juntan los huevos y cosechan miel. Pero los quehaceres no terminan allí, porque de la casa y de los hijos también se ocupan ellas. Un trabajo que se hace porque un mandato social así lo indica, aunque estén cansadas, enfermas o sencillamente no tengan ganas.

Las mujeres que viven en el campo postergan su bienestar y no solo están lejos de lujos suntuosos, sino que en muchas ocasiones ni siquiera los servicios básicos forman parte de su cotidianeidad. Como en el caso de Sandra, de la zona de San José de Feliciano, quien con 36 años y tres hijos espera que alguna vez en el lugar donde vive conecten la luz eléctrica. “Ahora tenemos acceso a la luz que se genera con paneles solares, pero eso apenas alcanza para la casa”, contó a UNO.

Ella, como tantas otras de sus congéneres que habitan en las zonas rurales, decidió un día cambiar su destino y empezar a participar en el Movimiento de Mujeres Campesinas de Entre Ríos, que se formó tras un encuentro realizado en la escuela Hogar en 1997, en el marco del Programa Social Agropecuario.

Maris Rébora de Chiapino es la asesora de este Movimiento y recordó: “En esa reunión éramos alrededor de 430 mujeres. Se empezaron a exponer todos los problemas que ellas tienen en el campo. Se hizo una especie de inventario y aparecieron los problemas de violencia, salud, dificultades para producir y comercializar esa producción, problemas de vivienda, la soledad y otros tantos aspectos que las afectan”.

“Por lo general son similares a los que sufren las mujeres que viven en las ciudades. Pero en el medio rural, y con el sector con que nosotros trabajamos que son mujeres pobres, estos problemas se recrudecen mucho por el aislamiento, por la soledad, y por no tener a otra compañera cerca o a quién recurrir frente a hechos de violencia o de cualquier índole”, aseguró, y agregó: “Nos planteamos entonces dar respuestas, articulando acciones con otros organismos del Estado de la sociedad civil. A partir de ahí empezamos a generar espacios propios para las mujeres, para hablar de todas estas cuestiones”, indicó.

Ellas comenzaron a capacitarse, a tomar contacto con otras asociaciones. Gestionaron la personaría jurídica y hoy son alrededor de 600. Aprendieron a tomar decisiones y a fortalecerse. La realidad cambió drásticamente para la mayoría y hoy se sienten realizadas, supieron lo que es tener un proyecto y en su Día se plantean nuevos desafíos para un futuro mejor.

Encuentros periódicos

Ayer se desarrolló en la sede del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) un encuentro de productoras rurales y allí estuvieron las mujeres campesinas. Alrededor de 80 recibieron la visita del gobernador, Sergio Urribarri, y de la senadora nacional, Sigrid Kunath.

“El INTA es una de las instituciones que acompaña nuestro trabajo”, destacó Maris Rébora de Chiapino, quien trabaja en las problemática de las mujeres en el ámbito rural desde la década del 70. Desde entonces, muchas cuestiones fueron cambiando a partir del movimiento.

Una labor que se hace a la par para transformar la realidad

La Asociación Entrerriana de Mujeres Campesinas apunta a la organización para que ellas sean escuchadas y puedan participar en espacios tendientes a articular políticas para resolver las situaciones que las aquejan. “Es muy importante que las mujeres y la sociedad en su conjunto tomemos conciencia de que debemos estar organizados. Y quienes habitan en el medio rural ya lograron tomar parte de decisiones institucionales, gubernamentales; y también en la cooperadora de la escuela, en el centro de salud y en la familia”, señaló a UNO Maris Rébora de Chiapino. En ese sentido, comentó que “se realizan tareas de capacitación para tomar conciencia sobre los derechos de la mujeres, para que los conozcan y se apropien de ellos; y desde allí tratar de aportar en los problemas de violencia, salud, identidad, trabajo, participación ciudadana, comercialización de sus productos, entre otros aspectos”.

En otro orden, expresó: “Destacamos lo que se viene haciendo en el marco de políticas públicas a nivel nacional y provincial por las mujeres campesinas. El hecho de que hoy puedan tener acceso a una jubilación es muy valioso, ya que en muchos casos antes no tenían ningún recurso para subsistir cuando llegaban a determinada edad, destruidos físicamente, porque el trabajo en el campo es muy duro y muy desgastante. A veces no podían ir al médico por la distancia y los horarios”. Por último, destacó: “El Movimiento de Mujeres Campesinas es un espacio donde podemos expresar nuestras necesidades. No es para juntarnos a hablar mal de los hombres, sino que es para que las mujeres estemos mejor, para después estar mejor con nuestras parejas, con nuestro compañero y en el seno de la vida familiar. Se trata de vivir todo con más alegría y poder transformar nuestras cuestiones, que hacen que podamos crecer juntos, varones y mujeres”.

Reconocimiento en el Concejo

Por sus luchas y tareas que realizan día a día en beneficio de la comunidad paranaense, el Concejo Deliberante organizó el homenaje De mujer a mujer - 13 vivencias, 13 Luchas, 13 Valientes. Las agasajadas fueron:

• Fátima Heinze: joven de 24 años que a los 8 le diagnosticaron fibrosis quística de páncreas. Preside la Asociación Civil Alguien Como Yo FQ.

• Adriana Cámara: mamá de Daiana, quien en febrero de 2013 perdió a su hija en accidente de tránsito. Integra la asociación civil Vidaer.

• Romina Spoturno: médica ginecóloga. Es responsable del Programa Provincial de Salud Integral de Las y Los Adolescentes del Ministerio de Salud.

• Cristina Marroquín Delgado: médica generalista, directora del centro de salud San Martín, ubicado en el Volcadero.

• Raquel Marcoantonio: Desde 2002 preside la Fundación Hogar Jardín Florido, que alberga a personas ciegas y amblíopes.

• Carla Cusimano: presidenta de la Asociación Civil Víctimas de Delitos Aberrantes de Entre Ríos.

• Laura Petrucci: preside la Fundación Crisálida, que se encarga de los cuidados de los pacientes terminales en el hospital San Roque.

• Silvina Calveyra: preside, desde 2012, Red Alerta Entre Ríos, entidad que nuclea a varias ONG, de derechos humanos.

• Cecilia Pautasso: preside la Asociación de Celíacos de Entre Ríos.

• Inés Frasconá: creó en el año 1987, la primera Escuela Integral de Aerobismo en Argentina.

• Claudia Pérez: tras la pérdida de su hijo, forma parte de Renacer, grupo de autoayuda para padres de hijos fallecidos.

• Blanca Belbey: exconcejal 2003-2007 y militante social.

• Cristela Godoy: militante peronista en los 70 y presa política en esa misma década.

Actividades durante el fin de semana

* La intendenta, Blanca Osuna, presidirá hoy a las 18.30 la inauguración de la Casa de la Mujer, en Alameda de la Federación 169. Posteriormente actuará Roxana Carabajal.

* En tanto, en el Anfiteatro Héctor Santángelo habrá una propuesta musical, a partir de las 19.

* Con entrada libre y gratuita, estarán Teresa Parodi y Gladys La Bomba Tucumana, Micaela Chauque y la cantante local Ángela Herrera.

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