Los trabajadores explotados son de Loreto y Las Termas

Interior. En su edición de ayer, Nuevo Diario adelantó que la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación, rescató a otras 96 personas sometidas a un régimen de explotación laboral en un campo de la localidad bonaerense de Arrecifes. Los damnificados eran oriundos de Loreto y Las Termas de Río Hondo.
Ante este hecho, fueron varias las repercusiones que tuvo esta situación, que sumada a las de San Pedro y Ramallo, ya totalizan 500 personas encontradas en estas condiciones. El sociólogo Reinaldo Ledesma, que días atrás visitó la localidad de Atamisqui, donde realizó la investigación sobre los trabajadores rurales, sostuvo “que esta situación genera muchos factores en contra”. “A veces, los mandan y los tienen ahí sin trabajar, y sin pagarles, esperando que salga la flor. Los sacan antes para tener asegurada la mano de obra cuando la necesiten y evitar que los contraten otras empresas. El grueso de los trabajadores rurales, migrantes santiagueños, procede de los departamentos de Atamisqui, Salavina, Loreto, San Martín, Figueroa y Moreno. También hay muchos del departamento Río Hondo, especialmente de las ciudades de Las Termas, como en este caso”, precisó el licenciado.

Por otra parte, el sociólogo, explicó que el trabajo migrante tiene su tradición en Santiago del Estero. “Por lo menos, desde la primera mitad del siglo XIX, ya los santiagueños salían a trabajar en distintos lugares del país. Hacían arreos de animales o conducían carretas; en la provincia de Buenos Aires, donde a veces eran detenidos por andar “sin papeleta” en esos oficios. Ya en el siglo XX, salían a trabajar en la zafra de azúcar y en la cosecha de algodón, hasta que estas actividades fueron mecanizándose. Hoy, el desflore del maíz y cosechas como la de arándano todavía no se han podido mecanizar del todo”.

En esta oportunidad, los 96 empleados trabajaban en un campo de Arrecifes, haciendo tareas de desflore. En este sentido, el ministro Julio Alak, aseguró ayer que el Gobierno nacional “perseguirá sin aliento a quienes por la fuerza, con engaño o abuso de poder, limiten el libre ejercicio de la voluntad de otras personas”.

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