En La Plata nadie da indicios sobre el resultado de la negociación. A último momento, el Gobierno modificó los términos del “reperfilamiento” y logró la adhesión de una porción importante, pero sufrió el revés del fondo Fidelity.
En el gobierno de Axel Kicillof cuentan los minutos para que se conozca el resultado de la propuesta de posponer el vencimiento de una cuota de capital de 250 millones de pesos del bono BP21, emitido por Daniel Scioli, que marca el inicio de una agenda en la que la deuda externa será prioridad.
El vencimiento estaba previsto para el 26 de enero. Ni bien asumió, Kicillof advirtió que no podía pagarlo y por eso negoció con los bonistas para correr la fecha al de pago al 1 de mayo. No era una tarea fácil: las tenencias están muy dispersas y es complejo contactar a los acreedores. Pero además, algunos fondos juegan fuerte para que se caiga la negociación.
La propuesta de Kicillof debía ser respondida afirmativamente por el 75 de los tenedores para que se pueda aplicar. El plazo máximo para tener la respuesta era el 31 de enero. El Gobierno lo extendió hasta hoy al mediodía -en rigor hasta las 17, horario de Zurich, las 13 en hora local- y mejoró su propuesta económica: prometió adelantar el pago de intereses y el pago del 30 por ciento del capital.
Recién entonces aparecieron síntomas positivos. Hoy mismo, un grupo de bonistas manifestó a través de un comunicado su intención de acordar. Duró poco: con el transcurso de las horas, se conoció que Fidelity, un fondo de pensión estadounidense, persistía en una negativa que había adelantado desde el comienzo.
Kicillof acusó el impacto. Emitió un comunicado en el que adelantó que unos 200 bonistas o fondos aceptaron la propuesta y celebró el acompañamiento de lo que describió como “el grupo más importante de bonistas organizados”. Como contrapartida admitió que había “algunos fondos que tienen posiciones complicadas”.
Lo cierto es que en Zurich ya es noche cerrada y que el plazo original -17 horas-, expiró. En Calle 6 volvieron a setear las alarmas: ahora, el horario que importa es 10 am, hora de Suiza. En el interín, la orden es no hacer ningun comentario sobre porcentajes o estrategias.
Así, recién a las 6 de la mañana, esta vez en hora local, se sabrá a ciencia cierta qué porcentaje de los tenedores del BP21 aceptó diferir la fecha de vencimiento. Si la respuesta no es positiva, la nueva “deadline” queda fijada para el 5 de febrero. Ahí, las opciones serán únicamente dos: que la Provincia pague o que sea declarada en default.


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