La novela que se generó luego de la toma de las viviendas del Plan Federal en Villa Rosas dejó varios capítulos inconclusos. Uno de ellos fue la rescisión del contrato con la empresa Proa-Karpa, que se encontraba a cargo de la construcción de las 500 viviendas en el sector.
Sin embargo, desde el oficialismo salieron a aclarar que la salida de la empresa se logró de “común acuerdo”. Así lo planteó esta mañana el concejal Santiago Mandolesi Burgos en diálogo con Frente a Cano.
Según remarcó, la propia firma solicitó el fin del convenio con la comuna, al no haber podido cumplir el contrato. Entre otras cuestiones, debía hacerse cargo de la custodia del predio que fue usurpado.
“En el momento en que presentaron la nota en la comuna, en la Intendencia se había resuelto finalizar el contrato”, explicó el edil.
Al mismo tiempo, remarcó que Proa-Karpa debe cobrar unos $3 millones por las redeterminaciones de precios que habían sido aprobadas; aunque hizo hincapié en que la firma dejará de percibir otros $9 millones que también había reclamado.
“Con esos fondos se pagará el servicio de custodia del predio (ya se han facturado alrededor de $150 mil) y se abonarán los primeros trabajos para finalizar las viviendas”, agregó.
Por último, confirmó que la Nación se comprometió a enviar otros $30 millones que se necesitarían para finalizar las viviendas en Villa Delfina.

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