Todos los detalles de la elección en Mar del Plata

Un amplio mapeo realizado por periodistas de LA CAPITAL en centros comiciales de la ciudad permite elaboral una verdadera radiografía de las elecciones primarias. La gran afluencia de votantes y algunos problemas organizativos fueron dos de las notas salientes.
Los que se levantaron para votar temprano se encontraron con un inesperada protagonista: la niebla. Pasadas las ocho, la visibilidad en las calles de la ciudad era muy escasa. Un ejemplo: desde la avenida Colón y la calle Entre Ríos era imposible ver la loma. Es más, en ese momento era hasta complicado ver a los autos que circulaban sólo unos metros más adelante. Con el correr de las horas, salió el sol y la niebla sólo se convirtió en un recuerdo de la mañana electoral.

En la Universidad Atlántida Argentina, los fiscales se encontraron con una sorpresa en algunas de las urnas que llegaron con las boletas enviadas por el Correo Argentino. Es que la lista de AM apareció cortada y también adherida a la del kirchnerismo. Según resolvió la Cámara Nacional Electoral, el partido vecinal estaba autorizado para ir junto al kirchnerismo, pero su boleta no podía aparecer sola en el cuarto oscuro, despegada de los candidatos del Frente para la Victoria a nivel nacional y provincial.

La aparición de la boleta de AM en estas dos versiones generó polémica entre los fiscales y hasta algunos pidieron que no sea colocada sola en el cuarto oscuro, sino que debía ir con la boleta adherida al kirchnerismo. En principio se resolvió dejarlas porque así habían llegado con las urnas, aunque un fiscal de AM finalmente aceptó reemplazarlas en su mesa.

El caso se repitió en otros lugares de votación y las quejas de la oposición no tardaron en aparecer. Victoria Vuoto y Guillermo Schutrumpf del Frente Amplio Progresista fueron los primeros en publicar sus quejas por la red social Twitter.

Fuentes de Acción Marplatense explicaron que el problema apareció porque ante la demora de la Cámara Nacional Electoral para autorizar la lista de adhesión, algunas boletas ya habían sido impresas sueltas. Y afirmaron que las que ya estaban cortadas se fueron sacando de los cuartos oscuros y reemplazando por las otras desde la mañana temprano.

Un joven tuvo la desafortunada idea de ir a votar temprano a la escuela Nº 13. Grave error, faltaban autoridades y quedó designado como presidente de mesa. El chico, enfundado en una camiseta de fútbol, se negó por "motivos personales". Cuando intentó irse, los policías presentes le dijeron que debía cumplir con su deber cívico o sería detenido.

Una mujer sufrió un desmayo antes de emitir su voto en el colegio nacional Mariano Moreno. La señora, de 52 años, había ingresado pasadas las 11 al centro educativo y comenzó a los pocos minutos a sentirse mal, tras lo cual fue asistida por las autoridades de mesa y los policías que estaban en el lugar. Por precaución, fue trasladada a un hospital.

Ricardo Capel tiene 84 años y ya no tiene la obligación de concurrir a las urnas. Sin embargo, se acercó hasta la escuela Nº 31 con su Libreta de Enrolamiento para cumplir con su derecho. "Toda la vida voté. Desde la década del '50 hasta la fecha", contó el anciano. Al ser consultado sobre qué cosas fueron cambiando durante todos estos años, contestó que "está todo cada vez peor".

Fue en la cola de la escuela 41 de Marconi y Rawson. La mujer que votaba le comentaba a una amiga que concurría contenta. "Tengo 45 años y esta es la vigésima vez que voto. Mi viejo se murió en el 85 y me mostraba la Libreta donde tenía tres o cuatro sellos nada más. ¿Cómo no votar con ganas?". A media mañana se formaron largas colas para sufragar en ese establecimiento, pero a partir del mediodía todo se desarrolló normalmente.

En tanto, en la Escuela Media Nº2 de Yrigoyen y 9 de Julio, fue muy tediosa y desorganizada la votación. Todo obedeció a que se instalaron mesas enfrentadas, en el primer piso, en un pasillo más que estrecho por donde podía pasar sólo una persona. Así, mientras en la mesa 1210 no había nadie esperando para votar, en las filas (de más de 150 metros) había decenas de personas habilitadas para votar precisamente en esa mesa y que no podían llegar hasta la misma. Un detalle para corregir, para las elecciones de octubre. De todos modos, para resaltar, el empeño puesto por la directora de la escuela, Susana Tedrós, quien intentó ir corrigiendo cada inconveniente.

Uno de los máximos colaboradores, mano derecha del ministro de Economía, Amado Boudou, es el marplatense Eduardo Romano. Ayer llegó temprano para votar en el colegio Stella Maris, y 9.15 pudo emitir su sufragio ya que recién a esa hora se habilitó su mesa. Inmediatamente volvió a la Ciudad de Buenos Aires para seguir las alternativas del comicio junto a todo el equipo económico. Por la noche, se comunicaba con sus amigos marplatenses pidiendo datos sobre los números finales.

Intensa fue la jornada de los fiscales de mesa. Muchos de ellos estuvieron trabajando durante casi 15 horas. Los partidos más importantes contaron con fiscales en todas las mesas. Una movilización que llega a las 2.000 personas ya que se trata de 1.400 fiscales de mesa, 200 fiscales generales (uno por cada escuela) más los equipos de abastecimiento de alimentos y bebidas y los encargados de ir aportando las boletas a cada mesa. ¿Cuánto cobraron los fiscales de los partidos? El que más pagó fue Carlos Cheppi: 250 pesos por fiscal, luego Juan Garivoto 200 pesos, mientras que el partido del ganador de los comicios, Gustavo Pulti, abonó 100 pesos por fiscal.

Alegría, nerviosismo y desinterés. Esas sensaciones invadieron ayer a los jóvenes que votaron por primera vez. "A mí la política mucho no me interesa, aunque me daba curiosidad venir a votar y entrar al cuarto oscuro", contó Sabrina Boven, de 18 años, mientras aguardaba para sufragar en la escuela Nº 10. Y agregó: "Los políticos tendrían que ser honestos, tener compromiso. Si prometen algo, hacerlo, plantear nuevas ideas para el desarrollo de la ciudad, pero a la mayoría le importa el poder y la plata. Mientras más poder tengan, mejor para ellos".

Las madres y los padres que tuvieron que ir a votar con sus hijos al Esquiú y no conocían el Instituto, se encontraron con una grata sorpresa: ni por un momento tuvieron que preocuparse por ellos ni por los consabidos y reiterados "ma, pa... ¿cuándo nos vamos?". Es que en el patio techado, el Esquiú tiene rayuelas y otros juegos pintados en el piso, por lo que los pibes, más que apurar a sus progenitores, les pedían que tardaran más, a pura competencia con sus nuevos amiguitos.

O todos se acordaron tarde de ir a votar, o las mesas eran particularmente lentas. Pero a las 16, en la EGB N° 16, la cola salía del establecimiento, ubicado en Falucho entre Funes y Olazábal, seguía hacia esta última calle, daba la vuelta y llegaba hasta la mitad. A los que les tocó ir a las urnas allí, aseguran que esa fue la situación durante casi todo el día...

Votar cerca del mediodía no suele ser lo más recomendado. La concurrencia en ese horario en la Escuela EPB Nº 16 (Falucho 4070) sobrepasó la organización prevista. Cinco efectivos policiales formaron filas afuera del establecimiento para evitar el amontonamiento de gente en un lugar cerrado, lo que provocó antes de esta disposición- que personas mayores se descompensaran por la falta de aire.

Y adentro hubo una importante desproporción de acuerdo a la mesa de votación. La Nº 905 juntó cerca de cincuenta personas en el horario pico, mientras otras no recibían electores. En esto también tuvo que ver que la urna debió trasladarse a la entrada del colegio con el acompañamiento de un policía, el presidente de mesa y los fiscales- para que puedan votar tres personas con discapacidad que acudieron en silla de ruedas y no podían ingresar por los escalones y el reducido espacio en los pasillos.

A votar a la misma mesa llegó el periodista de Canal 8 Daniel Alvarez. Y como toda persona pública, acaparó la atención. "Usted dígale al presidente de mesa que lo dejen pasar, es de la televisión", se le escuchó decir a una señora. Y cuando llegó el camarógrafo a tomar imágenes, se olvidaron del tiempo de espera: "Estuvimos acá parados una hora pero al menos salimos en el noticiero", dijo otra mujer.

Las razones para elegir a un candidato son múltiples, pero algunas resultan singulares. "Yo voto a Cristina porque es hermosa", anunció una electora. Otros se basan en las medidas que tomaron cuando fueron gobierno: "No estoy de acuerdo con que le hayan dado la jubilación a los que no aportaron. Pero igual voto a Cristina porque fue la única que nos dio aumento", expresó una septuagenaria.

También están aquellos que quieren inducir al votante que tienen cerca. "Mira cómo está estropeada esa vereda. La culpa la tiene (Gustavo) Pulti, que tuvo cuatro años para arreglarla pero no lo hizo. Por eso no hay que votarlo", afirmó un señor.

También hay quienes van con muchas ganas a sufragar. "Estoy feliz porque por primera vez en veinte años estoy convencida de mi elección", mencionó una electora. Y otra mujer, que hace 22 años que vive en Italia (y nunca hizo el cambio de domicilio), aprovechó que vino al país a visitar a sus familiares y también pasó por las urnas.

A pesar de lo áspera que resultó la mañana (además de la niebla, el frío fue intenso) no pocos optaron por desayunar y hacer del sufragio la primera actividad del día.

La cantidad de electores que se vio a esa hora llamó la atención de numerosos fiscales, muchos de los cuales atesoran gran experiencia en actos eleccionarios, ya que suelen trabajar en todos los que se realizan. Por citar un ejemplo: en la Escuela Nº 31, de San Lorenzo y España, hubo colas y demoras de hasta una hora a poco de haberse abierto las mesas para sufragar, toda una novedad para los que pensaban entrar y salir.

Debido a la recurrente falta de boletas en la Escuela Nº 31, que originó que varias veces se parara la votación para que los representantes de las diversas agrupaciones ingresaran al cuarto oscuro y repusieran los papeles, no fueron pocos los que sospecharon que algunos mal intencionados se robaron boletas de ciertos grupos. Otros, en tanto, entendieron que la cantidad de precandidatos de algunos partidos generó confusión en los mismos sufragantes.

Aunque nadie se animó de hablar de tendencia, durante las dos primeras horas de los comicios se observaron pocos cortes de boleta en la Escuela Nº 31. "Todavía es temprano, pero me parece raro la poca cantidad de boletas cortadas que vi en los cuartos oscuros", dijo una fiscal que, entre elector y elector, ingresó a las aulas para supervisar el panorama de las boletas.

Intenso fueron los trabajos de los encuestadores callejeros. En la vereda de la Escuela Nº 31, una jovencita encargada de realizar un sondeo a boca de urna comentó asombrada la cantidad de personas que reconocieron haber votado al precandidato del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, Jorge Altamira.

Poca agilidad se registró en algunas mesas de la Escuela Nº 69, ubicada en Ortiz de Zárate y 186, debido al accionar un tanto lento de las autoridades de mesa, acaso poco acostumbrados a esta clase de tareas cívicas. Los sufragantes tuvieron que soportar que la presidente de mesa se ausentara sin explicación alguna y que el cuarto oscuro permaneciera vacío durante un buen rato mientras fiscales y autoridades pensaban que estaba ocupado. En tanto, no fue el mejor el humor de los ciudadanos a los que les tocó votar en ese establecimiento.

La situación parecía un poco desordenada en la puerta del jardín provincial Nº 903, de Estrada 6658, pasado el mediodía, pero en el hall de entrada un oficial de policía estaba atento para guiar a los votantes a la cola correcta (primero en el exterior y luego dentro del establecimiento).

En el jardín, había 6 mesas -desde la 298 y hasta la 603-, pertenecientes al circuito electoral 365. En todas emitieron su sufragio personas cuyos apellidos comienzan con la letra R. La demora aproximada para cumplir el trámite era de entre 25 y 30 minutos.

Otra coincidencia en las mesas, fue que en su constitución -presidente y suplentes, además de fiscales- predominaban mujeres, al igual que en las colas.

Entre las 13.30 y las 14, en todas las mesas las autoridades y referentes de los diversos partidos políticos ingresaron a controlar el estado de los cuartos oscuros y a reponer boletas, Los encontraron bastante ordenados. Esta revisión la repetían luego del paso de 15 votantes, aproximadamente.

¿Ayer era el Día del Niño? Los adultos estaban convencidos de que se había corrido al próximo domingo por las inéditas elecciones primarias de ayer. Demasiado complicado para explicárselo a los niños, sobre todo a los más chicos, y más aún si ya, en los días anteriores y por este motivo, habían tenido fiestitas en el jardín o en la escuela. Los pequeños ya esperaban regalos. ¿Consecuencia? Que ayer muchos padres fueron a votar acompañados de hijos con un juguete nuevo o un disfraz recién comprado. Para muchos ayer siguió siendo el Día del Niño.

El sindicalista Hugo Moyano era una de las figuras de la política nacional que debía votar ayer en Mar del Plata, pero no lo pudo hacer porque está transitado por un fuerte estado gripal, según informó ayer el también dirigente camionero marplatense y candidato a diputado provincial por el kirchnerismo Héctor Martínez, después de sufragar en el Colegio Santa Cecilia.

En el Colegio Rosario de Santa Fe -Jara 2665- la mesa 1070 (compuesta íntegramente por autoridades femeninas) fue ubicada ¡a la intemperie! Y la 1069 debajo de un techo que en nada atemperó el frío de las primeras horas de la mañana y del atardecer. Las autoridades se veían afectadas por el frío. Si en las generales se repetirá el mismo esquema, debe advertirse que, en caso de lluvia, esas dos mesas no podrán funcionar.

El efecto "post siesta" también se advirtió en esa escuela, donde alrededor de las 16 se observaban largas colas de votantes.

Ovaciones y aplausos inesperados se escucharon alrededor de las 16.30 en la mesa 1071 que funcionó en el mencionado establecimiento. Ocurre que un votante permaneció alrededor de 20 minutos en el cuarto oscuro. Su salida fue celebrada ruidosamente por un centenar de personas que hacían cola.

La señora, docente jubilada hace más de 20 años se acercó a votar pese a que sus 83 años la exceptuaban por ley. Pero quiso ir y fue. La ayudaron a buscarse en el padrón aunque tenía muy claro en que mesa votaba. Fue para asegurarse. Y así quedó. Estaba donde correspondía, con su LC en perfecto estado, dirección y número. ¿Entonces?.... La anécdota surgió de la profesión que la señora tenía en el padrón, corroborando varias falencias presentadas en el curso de la jornada. Acuérdese del principio: (docente jubilada). Apareció como ¡profesora de yudo! Grandes carcajadas, incluidas la de la señora jubilada, acompañaron su ingreso al establecimiento educativo donde fue a votar.

Por primera vez, el DNI fue rubricado con la firma del presidente de mesa y un sello cuadrado. Nunca antes. Siempre fue redondito y bastante ilegible. Ahora tampoco se lee muy bien, pero el sello es cuadradito.

Evidentemente no hubo uniformidad de criterio para permitir o no el ingreso al cuarto oscuro de votantes con mochilas o carteras. En algunos lugares no pusieron objeción alguna y en otras los electores tuvieron que dejarlas en la mesa.

Varias barreras arquitectónicas aparecieron en diversos establecimiento educativos elegidos para ubicar mesas. Escaleras altas y oscuras (en algunos casos), sin barandas, accesos sin rampas, desniveles, etc., imposibilitaron que todos accedieran hasta las mesas correspondientes. Por eso se vio viajar la urna varias veces hasta patios o veredas para que aquellos que tenían dificultades de movilización igual votaran.

En el Instituto Santa Cecilia, los comicios abrieron medio hora más tarde y en algunas mesas con un retraso de casi una hora, como la número 1195. En esta última, la urna "apareció" sobre la mesa después de 45 minutos.

¡La " vianda" mucho antes! Ante la impaciencia de los votantes, que desde muy temprano ya hacían "cola" sobre la calle Córdoba, y dieron fe que "con la democracia se come". La impuntualidad de los fiscales, y autoridades de mesa, mas la tardanza de los urneros del Correo Argentino, (y la falta se sellos) es todavía una asignación pendiente en casi tres décadas de vida democrática.

Fue conmovedora la cantidad de "abuelos" que concurrieron a votar. Por la mañana, en la Escuela Nº 16 Dr. "Pedro Goyena", hubo un octogenario que, acompañado por una persona más joven, se presentó con pantalones de pijama y pantuflas.

Como no pudo subir las escaleras para votar en la mesa asignada, le bajaron la urna para que lo haga. Algo que se repitió con todos aquellos que no pudieron con la trepada. Los fiscales de mesa, con la mejor predisposición, bajaron una y otra vez para cumplir con la tarea.

A propósito, muchos en las colas se preguntaron por qué, estando los datos de todos los votantes en las listas, no se disponía que las personas mayores sufragaran en la planta baja para agilizar el comicio.

Otra de las novedades del acto electoral fue el "debut" de los nuevos documentos de identidad. Fueron muchas las flamantes libretas de tapas celestes que asomaban entre las manos de los votantes.

Las enormes filas desplegadas en torno a las diferentes escuelas que albergaron el acto eleccionario produjeron cierto efecto intimidante. En la mayoría de ellas, a diferencia de otras veces, se optó por alinear a la gente en las veredas, y permitir el ingreso por tandas, para evitar aglomeraciones en el interior.

Por eso, fue común escuchar expresiones del tipo "¡Ah, no!, yo no voy a esperar a que pase toda esta gente. Total, hasta las 6 de la tarde tengo tiempo. Vuelvo más tarde". A algunos, les salió el tiro por la culata, porque al caer la tarde, en algunos casos se produjeron mayores demoras.

En la Escuela Nº 31, en San Lorenzo y España, llamó la atención un par de septuagenarias que, aún con algunas dificultades para desplazarse, se acercaron a emitir su sufragio. La fila en la vereda -al sol, vale aclararlo- para ingresar al establecimiento se extendía por casi una cuadra.

Ante la consulta de ambas ancianas, los policías destacados en el lugar, no sin cierta amabilidad, las invitaron a ubicarse en el último lugar de la fila. No es que no correspondía, pero si se esperaba alguno que protestara o les cediera su lugar, eso nunca sucedió.

Otra cosa que sorprendió fue la escasa información del acto por excelencia de la democracia que, en general, mostraron los jóvenes que todavía no tienen la edad requerida para votar. Pero mucho no les falta, y es de esperar que o desde los colegios o por propia iniciativa, comiencen a interiorizarse un poco más.

Un verdadero laberinto humano se formó en el interior de la Escuela Nº 61, de Moreno entre San Juan y La Pampa. De por sí, es un colegio enorme y en dos plantas. Pero en el patio se fueron formando líneas en espiral que confundieron a todos. Tanto, que en algunas mesas, la gente votaba y salía en el acto, y en otras, se formaban filas en las que la espera superó los 90 minutos. Y lo peor, varios demoraban ese tiempo en darse cuenta de que estaban en la línea equivocada.

Y en cuanto a los problemas con las boletas, desagradable sorpresa se llevó uno de los precandidatos del Frente para la Victoria, José "Pepe" San Martín cuando concurrió a sufragar a la Escuela 13 y advirtió que en el cuarto oscuro no estaban sus boletas.

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