Una mujer de 34 años mató a su hijo de 4 años, intentó hacer lo mismo con otra hija de 12 y se suicidó, en un ataque de locura en su casa de Quilmes. La mujer usó una sustancia venenosa que se inyectó a sí misma y a su hija, que logró sobrevivir, mientras que al nene lo había estrangulado.