Testigo escuchó tiros en el dique cuando secuestraron a Ragone

Testigo escuchó tiros en el dique cuando secuestraron a Ragone

La posibilidad de que el ex gobernador Miguel Ragone haya sido arrojado al dique Cabra Corral y el acceso a mayores datos sobre el entramado de la inteligencia del Ejército en Salta, fueron los resultados de la undécima jornada del juicio oral y público que se sigue en Salta en contra de seis acusados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar.

El testigo Pedro Esteban Olea ratificó que entre las 20 y las 20,30 del 11 de marzo de 1976, el día del secuestro, escuchó disparos de ametralladoras en el Dique Cabra Corral, a un kilómetro y medio del Club Náutico Salteño, en un lugar conocido como Quebrada de los Guanaquitos. Luego vio las luces de  dos automóviles que bajaban. Le llamaron la atención porque el camino era malo y era muy raro que alguien se atreviera a transitarlo de noche.

Al día siguiente fue despertado por más disparos: hombres, con armas largas y cortas, les disparaban a los patos. Algunos andaban de civil y otros uniformados. Uno que dijo ser “el comisario de El Carril” le exhibió una publicación sobre el secuestro de Ragone y le preguntó si había escuchado o visto algo anormal. Olea les contó el incidente de la noche anterior. Al mediodía, cuando estaba en la ciudad de Salta, la Policía lo fue a buscar para llevarlo a hacer la denuncia en la Comisaría de Coronel Moldes. Luego, ya en el Club Náutico, al atardecer vio que un grupo de bomberos parecía buscar algo en el dique.

Este testimonio, ya brindado en 2011 en el primer juicio, más los datos que aportó el suboficial retirado del Ejército Martín Eugenio Arapa, que desde fines de 1975 y hasta 1980 integró el área Logística del Destacamento de Inteligencia 143 Salta, esperanzaron al nieto del ex gobernador, Fernando Pequeño: “Me queda doblemente la convicción de que podemos encontrar el cuerpo de Miguel Ragone, porque estos hombres, todos y cada uno, saben qué es lo que pasó con ese cuerpo”, sostuvo. En su opinión, los dichos de Arapa muestran que “el aparato que controlaba la inteligencia era el Ejército, no la Policía”.

 

Información

Arapa fue el último de los 4 testigos que declararon ayer a instancias de la querella de los Ragone, que representa el abogado Matías Duarte. El militar contó que en el Destacamento de Inteligencia 143 (cuya sede estaba en Belgrano 950) había un jefe de Unidad, un subjefe de Unidad (García). Tenía tres Secciones: Comunicaciones, Informativa y Logística. Recordó que un jefe de Sección era el capitán Rodolfo Aguilar, también mencionó a Valladares y a Hugo José Schiarano.

Dijo que Comunicaciones reunía información sobre hipótesis de conflicto en el exterior, “con los países vecinos, en particular Chile”. En Informativa se ocupaba del interior, ¿y qué información reunía?, quiso saber el fiscal Francisco Snopek: “Eso era más hermético”, se atajó el testigo. Sin embargo, concedió que “en ese momento la parte de inteligencia interior sí tenía una hipótesis de conflicto: era la izquierda”. Antes había dicho que “en cualquier conflicto está (la necesidad de) determinar el enemigo”. Arapa seguirá declarando el lunes próximo.

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