El testigo "arrepentido" no desmintió los abusos sexuales

El testigo

Ayer declararon los últimos cuatro testigos y el juicio pasó a un receso. La próxima semana se podría conocer el veredicto.

La segunda víctima de los presuntos abusos sexuales cometidos por Ricardo Javier Ocampo en la comunidad Meditazen declaró ayer en el juicio oral y no desmintió los ultrajes perpetrados por el gurú. Con su testimonio se dio por finalizada la ronda de testigos, por lo que el Tribunal pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo martes.

El testimonio del joven cordobés fue uno de los más esperados por las partes y había cobrado notoriedad puesto que meses antes del comienzo del juicio oral se había mostrado "arrepentido" por la denuncia, por lo que había desistido de la querella y la acción civil.

El joven habría manifestado que la denuncia había sido radicada por su madre, fallecida hace 4 años. Relacionó lo ocurrido con su problema con los estupefacientes, que lo habrían llevado a comentarle a su progenitora, quien luego denunció los presuntos ultrajes. Sin embargo, el joven no negó que hayan existido los abusos.

Además de su testimonio se escuchó a otras cuatro personas propuestas por la defensa, tras lo cual el presidente del Tribunal, Luis Guillamondegui, resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta el martes. Ese día se incorporarán todos los elementos de prueba y acto seguido se daría paso a los alegatos. El veredicto podría darse a conocer la próxima semana.

En las afueras de la Cámara Penal de Segunda Nominación, un centenar de seguidores aguardó pacientemente la salida de Ocampo, al que ovacionaron hasta que subió al vehículo.

Consideraciones

El fiscal coadyuvante que tiene la causa, Miguel Mauvecín, sostuvo que con lo manifestado por los testigos, la fiscalía tiene elementos suficientes para mantener la acusación por los seis hechos de abuso sexual por los que Ocampo llega acusado.

En relación con la declaración de la víctima, Mauvecín expresó que "el testigo en ningún momento negó haber sido abusado como todo el mundo cree. No hubo una rectificación".

Por su parte, Diego Dieguez Ontiveros sostuvo que el testigo reconoció que lo que dijo durante la denuncia fue "lo que su madre le había dictado. Estaba en un estado de adicción al momento de la denuncia", expresó el letrado porteño.

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