Isabel Mackinlay tiene un taller de artes plásticas en el centro porteño, donde pinta, da clases y expone sus obras. En las últimas horas se convirtió en testigo clave contra Luis Bárcenas, el ex tesorero del Partido Popular (PP) acusado de administrar una enorme red de corrupción política.
Bárcenas gestionó las cuentas del partido durante casi 20 años, hasta abril de 2010. Renunció después de que la justicia lo imputó como sospechoso de manejar fondos de un entramado de negocios sucios y recaudación de sobornos conocido como Gürtel. Luego se conocieron sus registros de supuestos sobresueldos a altos cargos del PP, entre ellos el actual presidente del gobierno, Mariano Rajoy.
El testimonio de Mackinlay significó un golpe para la defensa de Bárcenas. La escuchaba desde Madrid el juez Pablo Ruz, a cargo del expediente Gürtel, a quien le dijo que el negocio se lo propuso Edgar Patricio Bel, un abogado argentino que trabajaba para Sanchís. La pintora conocía a Bel porque un hijo de ella y un sobrino de él eran compañeros en el Liceo Francés.
Según su testimonio, como Bel sabía que ella estaba en el mundo del arte le propuso que actuara como marchand de una venta de dos pinturas del siglo XVI -La circuncisión del Niño y La Presentación del Niño en el Templo, de autor desconocido-, cuya dueña era Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas. Le pagaron 1000 dólares y firmó sin ver nunca las obras.
Dos años después, en 2009, Bel la volvió a buscar: le propuso, a cambio de otros 500 dólares, firmar otro papel similar por la supuesta venta de un óleo del pintor napolitano del siglo XVII Giuseppe Recco. Valor declarado: 558.000 euros.
Mackinlay dijo que ese trámite se hizo en las oficinas porteñas de Bel, delante de éste, de Sanchís y del mismísimo Bárcenas.
VALIJAS
El juez Ruz investiga a Bárcenas por blanqueo y cohecho y le imputa numerosos delitos fiscales. Descubrió que tiene cuentas en Suiza con 38 millones de euros. A Sanchís también lo citó como imputado: sospecha que a través de La Moraleja ayudó a su amigo a ocultar el origen oscuro de sus millones una vez que estalló el escándalo.
La Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional comunicó al juez que "la totalidad o parte de la comisiones cobradas" desde la organización Gürtel alimentaron las cuentas suizas de Bárcenas. La mayoría de los ingresos fueron en efectivo: los llevó él mismo en valijas en decenas de viajes. Y los disfrazaba a los bancos como capital proveniente de la venta de obras de arte y de negocios inmobiliarios.
La defensa de Bárcenas había presentado entre otras supuestas pruebas de la legalidad de su fortuna la declaración a la Agencia Tributaria sobre la venta de los cuadros de su esposa, en los que Mackinlay figura como marchand .
Por eso Ruz citó a la pintora como testigo. Le mantuvo ese estatus después de la declaración, pese a la admisión de que firmó un documento irregular. Ahora, el juez analiza citar al escribano argentino que certificó la venta de los cuadros a un comprador cuyo nombre se mantuvo en secreto.
EL ESCÁNDALO
El ex tesorero Bárcenas manejaba fondos legales y en negro
El dueño de la caja
Luis Bárcenas gestionó las cuentas del Partido Popular durante casi 20 años, hasta abril de 2010
Fin de fiesta
El ex tesorero renunció tras ser procesado por el "caso Gürtel", el manejo de fondos de negocios sucios y la recaudación de sobornos
Sobresueldos
En enero pasado se revelaron además registros de sus pagos de presuntos sobresueldos a los jefes del partido, con el dinero de los sobornos a empresas por contratos de obra pública
Daño de imagen
Los sobres en negro fluyeron durante dos décadas, hasta 2009, por lo que el caso salpica a Rajoy, que para entonces llevaba cuatro años al frente del PP
Valijas a Suiza
Con sus maniobras, Bárcenas habría desviado para su provecho 38 millones de euros que llevó en valijas a bancos suizos

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