"Se terminó. ¡Renuncien! Los mercenarios se deben ir a su casa", dijo Cameron a las tropas de Khadafy

El premier de Gran Bretaña y Nicolas Sarkozy visitaron a los rebeldes libios y le enviaron un mensajero directo a los combatientes que aún resisten al nuevo gobierno
El primer ministro británico David Cameron y el presidente francés Nicolas Sarkozy llegaron sorpresivamente a Trípoli para una visita relámpago, siete meses después del inicio de la rebelión contra el régimen de Muammar Khadafy, cuyo paradero sigue siendo un misterio.

Sarkozy y Cameron, garantizaron hoy a la nueva Libia su respaldo y aseguraron que la operación de la OTAN en Libia para proteger a la población civil debe continuar, hasta que todos los seguidores del fugitivo líder libio hayan depuesto las armas.

"Aún no ha acabado, no está terminada mientras Khadafy siga libre", declaró el premier británico en una rueda de prensa en Trípoli, que dio conjuntamente con Sarkozy y representantes del Consejo Nacional de Transición (CNT). El presidente francés remarcó: "Khadafy debe ser detenido y juzgado por la Justicia internacional. No debe haber ajustes de cuentas privados, sino un sistema judicial en funcionamiento".

"Se terminó. ¡Renuncien! Los mercenarios se deben ir a su casa", exclamó Cameron dirigiéndose a khadafy y sus seguidores.

En las conversaciones con los miembros del Consejo Nacional de Transición, el tema principal fue el inicio de la nueva era democrática.

"Agradecemos a Francia y Reino Unido por la ayuda que nos brindaron", señaló por su parte el presidente del consejo, Abdul Mustafa Yalil, que dijo que el consejo tenía previsto "establecer la libertad completa en Libia".

"Queremos establecer un Estado que repudie el terrorismo y defender la rotación de poder", indicó.

Una delegación del CNT viajará mañana viernes a Níger para demandar al gobierno de ese país que entregue a oficiales libios buscados, anunció el líder libio.

Yalil y el número dos del CNT, Mahmud Yibril, pidieron la continuación de las misiones de la OTAN contra los últimos bastiones de Gadafi, la liberación rápida de activos libios en el extranjero y el reconocimiento del escaño libio en la ONU para los nuevos líderes del país. El asiento actual de Libia en la ONU sigue formalmente en manos del régimen de Khadafy.

"Ya hemos solicitado a Francia y Reino Unido que apoyen nuestra solicitud al respecto en la Asamblea General de la ONU la próxima semana", señaló Yibril.

La intervención de la OTAN, aprobada por el Consejo de Seguridad, tiene como objetivo proteger a la población civil de los ataques del ejército de Khadafy.

Al mismo tiempo, los bombardeos de la OTAN contibuyeron decididamente a que los grupos rebeldes puedan derrotar a las fuerzas de seguridad de Khadafy, que están mejor equipadas.

Sarkozy negó haber cerrado acuerdo comerciales con los rebeldes. "No hubo acuerdos detrás de la escena", aseguró y añadió que los libios pueden "confiar en Francia". "Hicimos lo que teníamos que hacer porque creímos que era lo correcto", indicó el mandatario francés. "Nunca pedimos preferencias o privilegios".

FONDOS DESBLOQUEADOS

Cameron dijo ante la prensa en Trípoli que París y Londres respaldarán la planeada resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que levante las sanciones que habían sido impuestas al gobierno de Khadafy. De esta manera se allanaría el camino para la liberación de los fondos bloqueados.

"Ya hemos comenzado a liberar dinares libios retenidos en Reino Unido", dijo Cameron, que compareció junto al presidente francés, Nicolas Sarkozy. Se calcula que en Reino Unido se congelaron fondos por 12.000 millones de dólares que podrían ser ahora desbloqueados.

Además, el premier británico aseguró todo su apoyo al Consejo Nacional de Transición libio y dijo que todas las acusaciones de que éste no está en situación de formar un gobierno estable en Libia han demostrado ser falsas. Reino Unido apoyará también a la Libia post Khadafy a retirar las minas y otras peligrosas armas del país.

Cameron y Sarkozy llegaron esta mañana a Trípoli. Aterrizaron en el aeropuerto militar de Mitiga y se trasladaron de inmediato, bajo las más estrictas medidas de seguridad, a un hospital cercano, en el que reciben cuidados médicos los heridos de la guerra.

Khadafy huyó en agosto tras la toma de Trípoli por las fuerzas rebeldes y su paradero sigue siendo desconocido. Algunos de sus familiares y generales buscaron refugio en los países vecinos de Argelia y Níger. Sus seguidores mantienen aún el control de algunas ciudades como Sirte, ciudad natal de Gadafi, y Bani Walid.

Sarkozy y Cameron continuaron hoy mismo viaje a la ciudad de Bangasi, donde comenzó el levantamiento contra el gobierno libio. Los dos líderes europeos fueron los iniciadores de la misión internacional dirigida por la OTAN para proteger a los civiles de las acciones del régimen de Khadafy.

Además, son los primeros jefes de gobierno de países de la OTAN que visitan el país, adelantándose al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, que anunció una visita para mañana viernes, informó la televisión turca NTV.

Sarkozy fue el primero en reconocer diplomáticamente al consejo de transición y uno de los iniciadores de la operación militar internacional. Además, Francia suministró armas a los rebeldes desde el aire.

Mientras, la Cruz Roja informó del hallazgo de al menos 13 fosas comunes en Libia en las últimas tres semanas. Su personal ayudó en la recuperación de 125 cadáveres en y en los alrededores de la capital, señaló el portavoz Steven Anderson, que habló de más fosas que se encuentran cada semana.

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