Un grupo de personas ocupa el terreno entre la traza del Belgrano Norte y el San Martín. Fuerte custodia policial.
Según pudo reconstruir Clarín, el terreno fue ocupado durante el último fin de semana de noviembre. Allí había un galpón que todavía se puede ver en las fotos satelitales, pero se incendió hace poco más de un mes y sólo quedó el esqueleto de hierros oxidados. Unas cien personas –presuntamente, habitantes de la Villa 31– se metieron durante la noche y aprovecharon el desnivel (porque la traza del San Martín está más elevada) para atacar con piedras a los policías que, justamente, habían quedado en consigna para evitar la toma de la estructura casi derruida.
A los pocos días los ocupantes cortaron la calle Padre Carlos Mugica y las vías de ferrocarril para reclamar el suministro de agua y energía eléctrica. Y también tuvieron un cruce con los efectivos que cubren la zona de containers. Fue después del piquete que, el lunes, interrumpió durante casi nueve horas la circulación en ambas manos de la autopista Illia. Allí los habitantes de la denominada Villa Nylon (el asentamiento que se levantó en un depósito de AUSA lindero a la autopista) pedían materiales de construcción, servicios y más subsidios.
Al predio se puede ingresar a través de las vías, desde la estación Saldías o por la calle Mujica, en el punto en el que la traza forma una S y pasa por debajo de las vías del San Martín, detrás de Canal 7. La entrada está tapiada por una gran chapa, pero se puede visualizar perfectamente desde los terraplenes más altos del ferrocarril.
A pesar de la prohibición que rige para toda la Villa 31 y la guardia constante desde que se inició la toma, los ocupantes subdividieron el terreno y empezaron a ingresar materiales para armar casillas muy precarias con chapas y lonas. Hay mujeres y chicos y el movimiento es constante. Se presume que la mayoría vuelve de noche a la villa y los varones quedan de guardia.
Una de las versiones indicaba que muchos de los que iniciaron esta toma –aproximadamente la mitad–, desistieron cuando les ofrecieron un subsidio de $ 150 mil, la misma cifra que habrían recibido los ocupantes de un predio lindero al Belgrano Cargas. Pero la versión no fue confirmada.
Además del operativo, del que participan las divisiones policiales asignadas al cuidado de los ferrocarriles, las autoridades reforzaron la guardia en la estación Saldías del Belgrano Norte, porque temen que la toma se extienda a los galpones ferroviarios. De hecho, en los últimos días se pudo ver personal de Gendarmería recorriendo la zona.
Ayer por la tarde había un despliegue importante de personal de la Policía Federal: unos 50 a 60 efectivos con carros de asalto y la Guardia de Infantería. Pero todavía no había orden de desalojo y no hubo precisiones sobre cuáles serían los pasos a seguir. Algunas versiones anticipaban que se podía llegar a intentar un operativo de desalojo durante la noche.

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