El precandidato a gobernador por el peronismo se ve recibiendo la banda de parte de Capitanich en 2015 y asegura que trabaja muy fuerte para alcanzar ese gran objetivo. «Estamos recorriendo toda la provincia, los barrios y los municipios escuchando, gestionando y resolviendo los problemas», apunta uno de los integrantes de la «mesa de los 5», espacio netamente coquista; también habla de la posibilidad de que una mujer integre la fórmula y de la necesidad de regular la pauta oficial y evitar así presiones de poderes no democráticos.
Paciencia y tranquilidad podrían definir el presente de Eduardo Aguilar, precandidato a gobernador del PJ y uno de los hombres más cercanos al despacho del jefe de Gabinete Jorge Capitanich en la Casa Rosada. Consciente del contexto histórico que atraviesa la provincia, pero también de la coyuntura de puja interna generada por los feroces ataques sufridos por Coqui y también carne propia, el senador busca hacerse un lugar en las ligas mayores a partir de un trabajo de base en el interior y en los barrios de Resistencia, donde explica propuestas, recibe reclamos y levanta su perfil político y social.
Parte de la edificación de su candidatura la comparte con otros dos dirigentes justicialistas -Mateo Daniel Capitanich y Hugo Sager- con aspiraciones al sillón de Obligado, aunque con la certeza -todos ellos- de que será el gobernador en uso de licencia quien termine definiendo a su sucesor. Lealtad, honestidad, trabajo duro y consenso, cuatro de las condiciones clave en las que se afirma la ilusión de la persona en quien Capitanich confío los pilares de sus dos gestiones: empleo, industrialización y estabilidad financiera.
-¿Cuál es su análisis, tanto político como personal y humano, respecto de los agravios del gobernador interino Bacileff Ivanoff a Capitanich?
-Nosotros manifestamos no sólo individualmente, sino con los intendentes que estamos conformando nuestro espacio, que siempre es negativo cuando se pierde el parámetro de respeto en la política. Y eso es lo que ha sucedido. Hubo descalificaciones estrictamente personales por un lado y, por otro, falta de respeto político por el conductor del espacio y de este proceso. En el Covadonga y la siguiente reunión habíamos planteado necesario y fundamental recuperar esos dos aspectos: primero, el respeto personal, porque no se puede descalificar a la persona y las posiciones políticas no pueden tener como respuesta la descalificación personal. Uno puede estar o no de acuerdo con la venta del avión, la construcción de una ruta, respecto a una alianza o tal o cual acto político. Pero eso no puede llevar a una descalificación porque si no el debate político se empobrece mucho. Y, segundo, hay que ser respetuosos políticamente, porque eso es la lealtad, el respeto político a quien conduce el espacio y quien tiene la legitimidad, los votos, que es Jorge Capitanich.
-¿Hay dudas respecto del liderazgo de Capitanich?
-Fui en una boleta con Coqui (en las elecciones de 2013, ambos como candidatos a senadores por el FPV) y saqué el 60% de los votos, igual que él, pero tengo claro que la legitimidad y los votos son de él, nunca se me ocurriría decir que tengo los mismos votos que él. Hay alguien que conduce el proceso y uno se da cuenta. Uno camina la calle, acá y en el interior, y a quien quiere la gente, en quien confía y a quien le reconoce la gestión es a Coqui y eso hay que respetarlo. Y eso fue lo que dijimos, por lo que ahora celebramos que aparentemente las cosas se están reencauzando a ese camino de respeto. Es el momento de recuperar el respeto, a partir de eso se generan condiciones para el diálogo, pero teniendo claro que el liderazgo en el PJ es de Coqui.
-Hubo muchas declaraciones que rayan cuestiones de la moral y la ética. ¿Cuál es el límite?
-Para los que hacemos política la familia sufre las cosas mucho más que uno. La exposición pública se sufre mucho más por parte de la familia. Yo siempre marco una línea divisoria: las críticas de gestión son aceptables, te pueden decir ‘gestionaste bien esto, hiciste mal aquello’, pero pido al conjunto de la dirigencia y la gente que el respeto en términos éticos. Ese respeto personal yo lo exijo, y acá se traspasaron límites. Yo elegí no salir a descalificar, pero sí mandé carta documento e inicié querella por ese caso, pidiendo que el presidente de la Legislatura (Darío Bacileff Ivanoff, quien lo acusó de ladrón por supuestamente llevarse muebles del despacho de la Presidencia) se desligue de sus fueros y que demuestre su acusación. Si se tiene ligereza para hablar después hay que tener valentía para renunciar a los fueros y poder explicar lo que se dijo y poder demostrarlo.
-¿Se vuelve de los ataques morales, especialmente si parten de miembros de su propio partido?
-Todo ese tipo de cosas generan resentimientos que después hacen difícil la unidad por eso hay que ser muy cuidadosos de caer en esas cuestiones. Pero al mismo tiempo creo que ninguno de nosotros debe ser tan individualista o vedette para no volver de esas cosas. Mientras haya disculpas de caballeros, reitero, respecto a opiniones personales, yo creo que uno tiene que perdonar, construir, mirar hacia adelante y trabajar sin resentimientos. Uno tiene que entender que hay intereses que están por encima de uno mismo, intereses partidarios y más arriba de la propia provincia. Es necesario poder superar eso. No hay que extremar los vedetismos. En lo que son agravios personales esperaría las disculpas de caso y poder seguir construyendo con todos los compañeros del partido.
-¿Le llama la atención que las agravios hayan llegado desde dentro del partido y no desde fuera?
-Lo que decía Coqui, y varias veces lo dijo: ‘Critiquen a opositores’. Nosotros venimos trabajando en conjunto y tenemos mucho hecho para mostrar. ¿Cuál es el sentido de descalificarnos personalmente entre nosotros? Hay muchas formas de descalificación y en política se hacen a la trayectoria, la militancia o la pertenencia de los dirigentes. Siempre se intenta descalificar y lamentablemente es mucho más común de lo que sería bueno que ocurra. Esto dificulta la construcción. Es importante que nos podamos mirar en base a la forma que tuvo Coqui para construir en estos años.
-El PJ pidió la postergación de las PASO. ¿Cuál es su opinión al respecto?
-Los detalles técnicos no los conozco, pero lo primero que manifestamos es que es importante cambiar esa fecha. Comparto con el Frente Grande lo de reglamentarlo: las fechas no pueden ser más de 60 o 90 días antes del traspaso gubernamental. No se puede llevar una elección a esta fecha (por el 8 de marzo, que decretó Bacileff Ivanoff) y tampoco se puede extender tanto una campaña. Tengo entendido que el pedido debe provenir de todos los partidos. Yo antes hablé con Angel Rozas (senador por la UCR) y él informalmente me dijo que estaba de acuerdo con una postergación. Ojalá se haga esa presentación y llevar las PASO a junio-julio.
-¿Le gusta participar de las PASO con muchas listas en el PJ?
-Siempre es bueno que no exista una atomización y no creo sinceramente que tengamos atomización hoy en el PJ. Es difícil construir hoy por fuera de Capitanich. Haga la prueba de ir a hablar con algún intendente para ir por fuera de lo que dice Coqui. Creo que su liderazgo tendrá un efecto de aglutinamiento. Está el compañero Germán Bittel que tendrá participación. En nuestro caso (por la mesa de los 5) no iremos con listas propias, sino esperar lo que diga Coqui, por lo que en este espacio seguramente habrá una lista, y veremos si hay alguna otra, pero creo que el liderazgo de Capitanich saldrá hegemonizado a todo el PJ.
-¿Confirma entonces que del grupo de los 5 saldrá el candidato a gobernador?
-Es mi deseo, ojalá se logre porque hay compañeros que aprecio y tenemos misma forma de mirar la política. Ojalá se pueda dar, pero lo va a terminar definiendo Capitanich, creo que eso es lo que significa reconocer la conducción política. ¿Cuál es el objetivo de Capitanich? Que el PJ conserve el poder en el Chaco para podamos continuar lo que estamos haciendo. Seguramente evaluará con los distintos elementos que tiene para después validar en las urnas. Igualmente, él puede decidir lo que quiera, pero después debemos pasar por las urnas...
-¿Se ve el año que viene recibiendo de manos de Capitanich la banda gubernativa?
-Sí. Estamos trabajando firmemente para ello, tengo todas las ganas, convicciones e incluso responsabilidad de seguir mejorando el Chaco. Vamos a tratar con todas la fuerzas, como lo hacíamos hasta ahora. Ya recorrimos toda la provincia en medio año de gestión como senador visitando el interior, los barrios, los municipios escuchando, gestionando y resolviendo los problemas. Tengo mucho compromiso y vocación por poder seguir mejorando la provincia, vamos a trabajar políticamente y ojalá se dé.
Panzardi
«En mi opinión personal, sería bueno que una mujer integre la fórmula. Es un rol importante. Ojalá se pueda dar la circunstancia de que Claudia u otra mujer del justicialismo pueda llegar. Tengo un gran reconocimiento por Claudia, y ella una gran lealtad por Coqui».
Campaña
«Todo el mundo ve que la campaña que estamos haciendo es congruente con los recursos que manejamos; a veces no podemos reflejar todo lo que hacemos y tratamos de ser coherentes entre lo que decimos y hacemos; quizás esa la única riqueza que tenemos: la del nombre».
Pauta
«Debe haber una ley regulatoria. El Ejecutivo no necesita control sobre los medios. Si hay dinámica de gestión y se generan inversiones, empleo y obras ya tenés una ventaja política enorme como para encima tratar de condicionar la creación de la realidad a través de los medios».
Lealtad
«Desde 2004 trabajamos con Capitanich elaborando programas desde el Cones. El me convocó y pusimos en marcha programas educativos, industriales y de empleo. Ni bien ganó la interna en 2007, me ofreció los ministerios de Economía y Producción».
«No comparto que se use electoralmente al Papa»
El efecto de la supuesta bendición del Papa Francisco a Aída Ayala, posible contrincante de Aguilar en las generales de 2015, se sintió fuerte en la arena política local. «Hay claramente una forma de utilización de la figura de Francisco para llegar al poder. Yo no lo comparto, no hay que mezclar. No comparto que se use electoralmente al Papa», aseguró Aguilar.
Y el senador del PJ fue más allá aún: «Le puedo poner la firma: yo no voy a ir. Me parece que no hay que mezclar política y religión. Es más, si Francisco quisiera hablar conmigo, lo haría únicamente después de las elecciones», dijo -entre risas- el precandidato justicialista.
«No hay que mezclar. Esa idea de que ‘al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios’ es correcta. La Iglesia tiene su ámbito de actuación y con todo respeto a lo que cada uno cree espiritualmente, la religión católica, que es la que profeso yo, u otra religión, son ámbitos que no hay que mezclar porque no hacen bien», añadió el ex ministro de Economía.
En relación a lo que afirmó públicamente la intendenta de que el propio Papa le dijo que debía ser la próxima gobernadora del Chaco, Aguilar entendió que no cree que Francisco haya tenido esa expresión. «Quizá ella lo dijo en broma y lo pusieron como título; es muy fuerte y no creo que haya sido así», puntualizó en relación al viaje al Vaticano que realizara la jefa comunal de Resistencia desde donde se informó (oficialmente a través de la usina periodística municipal) que el Sumo Pontífice de la Iglesia mantuvo un diálogo con Ayala en el cual la «bendijo» como la futura mandataria provincial.
«Siempre me he manifestado crítico cuando documentos episcopales tienen un tono excesivamente político e invaden aéreas que no les corresponden. He sido crítico con eso; hay que ser respetuosos desde ambos lugares», planteó Aguilar.
El precandidato justicialista insistió en que no comparte la idea de «utilizar» la figura de Francisco con metas electorales y reiteró: «Tenga la seguridad de que no voy a andar buscando bendición del Papa».
En otro tramo de la entrevista, y cuando se lo consultó a Aguilar respecto de las idas y vueltas del gobernador interino respecto del decreto 1470, acerca del cual Bacileff dijo que ni siquiera el Papa lo haría cambiar de decisión, el senador -en tono de risas- pidió que «Francisco no se siga metiendo más en la política chaqueña ni para modificar las PASO ni para bendecir candidatos».
PERFIL
Eduardo Aguilar
42 años.
Licenciado en Economía.
Casado.
3 hijos (Manuela, Mercedes y Valentina).
Hincha de Boca Juniors.
Egresado de la Escuela de Comercio de Resistencia.
Se recibió en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne).
Maestrías en Economía y Políticas Públicas (Universidad Torcuato di Tella) y en Métodos Cuantitativos (Ecole Nationale, Francia).
Coordinador Ejecutivo del Consejo Económico y Social de la provincia del Chaco (Cones) 2004-2005.
Ministro de Economía y Producción del Chaco 2007-2011.
Presidente de la Legislatura 2011-2013.
Senador 2013 a la fecha.








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