Temor de los vecinos del Bajo Flores por nuevas usurpaciones de veredas

Temor de los vecinos del Bajo Flores por nuevas usurpaciones de veredas

Fueron instaladas 17 casillas sobre la calle Portela y se intentaron colocar más; preocupación de los clubes por posibles tomas en sus predios

Después de más de tres años desde el último desalojo, el temor por las usurpaciones de veredas vuelve a preocupar a los vecinos del Bajo Flores. Una semana atrás, nueve casillas fueron instaladas sobre la calle Portela, en la intersección con la avenida Riestra, en la continuación del asentamiento conocido como La Veredita. Los clubes situados en los alrededores se encuentran en estado de alerta ante el rumor de que sus campos deportivos podrían resultar también intrusados.

Los habitantes de la zona advirtieron a LA NACION que el movimiento se incrementó en las últimas noches, cuando arribaron más rodados con materiales para edificar y extenderse por la avenida Riestra. Sin embargo, y por lo menos hasta el momento, los ocupantes no pudieron cumplir con su objetivo porque fueron dispersados por efectivos de la Gendarmería Nacional y de la Policía Metropolitana ante el reclamo de los vecinos.

La última usurpación ocurrió entre la noche del 14 de agosto y la madrugada del 15. Un grupo de personas ocupó los 25 metros de la vereda de la calle Portela, hasta la ochava de Riestra, que quedaban libres al otro lado del asentamiento La Veredita. El sector forma parte del contrafrente de uno de los tres campos deportivos del Colegio Marianista.

En total, ya suman 17 las precarias casillas que fueron instaladas en ese tramo de Portela, más exactamente el que se extiende entre la avenida Riestra y Ana María Janer. El lugar se caracteriza por ser una especie de toldería por la cual es imposible transitar.

VIVIR CON MIEDO

Vecinos de la zona, que prefirieron mantener en reserva su identidad por miedo a represalias, denunciaron ante LA NACION que el lunes pasado por la noche arribaron a la zona algunas camionetas rastrojeras con materiales para edificar sobre Riestra. Al ser advertidas las fuerzas de seguridad, la ocupación no prosperó, aclararon.

El miedo a posibles usurpaciones en el barrio tiene sus fundamentos. En noviembre de 2010, 245 personas, muchas de ellas cartoneras, usurparon unos 400 metros de veredas en la zona. Sobre Riestra, los ocupantes se instalaron con sus casillas sobre los costados de los campos deportivos del Club Argentinos Juniors y del Colegio Marianista. En ese entonces, también hubo intrusiones en los senderos linderos con el predio de la Policía Federal, sobre Portela.

Tras seis meses de idas y venidas judiciales, en junio de 2011, se produjo el desalojo de los ocupantes; a cambio, el gobierno porteño se había comprometido a abonar en total alrededor de 1.000.000 de pesos a las familias. Sin embargo, los vecinos declararon que el asentamiento La Veredita continúa en su lugar y que sus habitantes infunden miedo por medio de amenazas.

Ante la consulta de LA NACION sobre la problemática de la zona, voceros del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño indicaron que, tras haber enviado una cuadrilla de inspectores al lugar, elevarán un informe a la Policía Metropolitana por la toma de ese espacio público "porque es de su competencia".

Fuentes de esa fuerza de seguridad indicaron que "el fiscal Adrián Dávila solicitó que se refuerce el control en el lugar para evitar que se expanda la toma o posibles incidentes". Un móvil de la Metropolitana se encontraba estos días custodiando la avenida Riestra, a metros de Portela.

EN ALERTA

Desde la Federación de Entidades del Parque Almirante Brown, que agrupa a 22 organizaciones educativas y deportivas de la zona, se muestran preocupados porque circulan rumores sobre posibles usurpaciones dentro de sus predios.

Parte de las placas de hormigón que dividen los terrenos del Colegio Marianista de los del club Dirección Autárquica de Obras Municipales (DAOM) ya fueron vandalizados y hubo robos de elementos utilizados para las actividades recreativas que allí se realizan..

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