La Entidad Binacional informó que esta semana podría llegar a la marca de alerta la altura del río en Ituzaingó. La creciente del año pasado afectó considerablemente a isla Apipé, Itatí, Paso de la Patria y otras localidades correntinas.
La altura del río Paraná comenzaría a aumentar esta semana debido a la creciente en los caudales del Iguazú. Desde la Entidad Binacional Yacyretá se informó que durante las últimas horas se verificaron precipitaciones intensas en la cuenca del río Iguazú, con las que ha comenzado a producirse un repunte de los caudales.
La creciente que afectó a Corrientes a mediados del año pasado tuvo consecuencias preocupantes en Ituzaingó, Paso de la Patria, Itatí y otras localidades correntinas. La más perjudicada fue la isla Apipé, donde se había declarado zona de desastre. De todas maneras, hasta ayer, la altura del Paraná en Ituzaingó era de 1,65 metros y no se registraba creciente, según los datos proporcionados por la Prefectura Naval Argentina, aunque se estima que a partir de hoy comenzará la creciente.
En tal sentido se prevé que durante la semana podrá llegarse a las marcas de alerta (3,5 m) del hidrómetro de la localidad de Ituzaingó, marco referencial del estado hidrométrico de la zona cercana a Yacyretá.
Según registros obrantes, las precipitaciones de las últimas 48 horas superan promedios reales de 100 milímetros, con algunos sitios por encima de los 200 mm.
En el último informe semanal de la situación hidrológica del río Paraná (2 de junio), Yacyretá informó que la evolución de los caudales del río quedarían condicionados a la evolución de las precipitaciones en las cuencas más cercanas al embalse, en particular durante la segunda mitad de la semana.
No obstante, lo mencionado debe destacarse que la evolución final de los caudales dependerá de otros factores, entre los cuales se destaca como predominante la dinámica de las precipitaciones durante las próximas horas.
Se prevé que a partir de hoy comenzará el aumento del caudal de afluentes al embalse sobre los actualmente verificados (13.500 m3/s), estimándose, con la información existente al momento, que supere los 20.000 m3/s a mediados de la próxima semana.
Por otra parte, el acceso a la Garganta del Diablo, el mayor salto de las cataratas del Iguazú, fue cerrado al ser activado el Protocolo de Seguridad en el Circuito Superior. Siguen abiertos al público todos los otros recorridos del paseo, informó la Administración de Parques Nacionales (APN).
En el marco de esa medida, comenzaron las tareas de rebatimiento de las pasarelas desmontables que se extienden por más de un kilómetro sobre el río Iguazú, para evitar su destrucción por resistencia a la fuerza del agua.
De esta manera, las pasarelas podrían ser arrastradas solo unos metros por el río, pero cuando vuelva a su cauce normal se las recuperaría y reinstalaría en uno o dos días, como ha ocurrido en crecidas anteriores.
La medida fue adoptada por el intendente del parque nacional Iguazú, Juan Sergio Bikauskas, y Marcelo Zuliani, gerente de Operaciones de la empresa concesionaria Iguazú Argentina.
Un comunicado de Prensa de la APN precisa que actualmente "el nivel del río es muy alto y la velocidad del flujo de agua aumenta considerablemente".
"Es entonces cuando se procede a desprender las pasarelas de sus sostenes, para no comprometer la estabilidad de esas estructuras de hormigón", explica a continuación, y añade: "una vez que la crecida baje nuevamente, se rearman los tramos montando la estructura.
El texto aclara que “durante todo este procedimiento el Parque Nacional Iguazú permanece abierto, y quienes estén visitando el mismo podrán disfrutar con los estándares de seguridad adecuados de este evento especial en el resto de los atractivos”.
La metodología de trabajo fue propuesta, aprobada y conducida por la APN, en tanto las obras fueron llevadas adelante por la concesionaria, conforme lo establecido en la licitación.
Se trata de un “moderno sistema de pasarelas, caracterizadas por un desarrollo arquitectónico ecológico, y diseñadas especialmente para que ante este tipo de sucesos naturales, se resguarden los pilotes estructurales evitando así que el circuito se cierre por años como ocurría con la infraestructura anterior”, agrega.
Comentá la nota