El temblor también se sintió en La Pampa

Primero fue una sensación de mareo. Luego, la certeza que había cosas que se movían y sin motivo aparente. Puertas que se abrieron, lámparas que oscilaban, cortinas que se sacudían... Poco a poco, la mayoría de los pampeanos que alrededor de las 3.40 de la madrugada aún estaban despiertos empezaron a darse cuenta que la tierra se movía.
Levemente, casi en cámara lenta, pero se movía. Quienes más lo sintieron fueron los que en ese momento estaban en algún edificio o en la planta alta de alguna vivienda.

Los que se quedaron despiertos buscando información en los canales de noticias o en la radio, rápidamente comenzaron a conocer las causas del fenómeno. Otros no le dieron importancia, y recién al despertar se enteraron de lo que realmente había ocurrido. Muchos ni siquiera se enteraron, y se sumieron al relato de quienes vivieron el episodio.

Entre las 7.30 y las 8, hubo otro temblor pero bastante imperceptible. De a poco empezaron a aparecer los testimonios, y fue el tema de charla obligado de toda la jornada al ritmo de las novedades que llegaban desde el país trasandino y, más tarde, desde el norte argentino.

En Santa Rosa, el hotel Calfucurá fue evacuado por prevención hasta que personal preparado para estas situaciones verificó que no hubiera ninguna rotura ni fisura. Algunos testimonios dieron cuenta que el movimiento telúrico provocó un oleaje inusual en las piletas, más teniendo en cuenta que la madrugada de ayer fue sumamente apacible y casi sin viento en superficie.

También, varios comentarios coincidieron en señalar un comportamiento particular de los animales minutos antes. "Mi perro dormía y de golpe se desesperó para pedirme salir al patio, como desesperado; diez minutos después se movía todo", remarcó Laura, una vecina de Colonia Escalante.

Hospital.

En el hospital Lucio Molas, donde los problemas edilicios están a la orden del día, el sismo se hizo sentir. En el área de neonatología aparecieron grietas en dos pasillos. En el parte oficial de la Dirección de Prensa de Casa de Gobierno, citando a los profesionales Luis Lauretta y Nelson Benvenuto de la Dirección de Arquitectura Hospitalaria, se explicó que "lo ocurrido han sido movimientos estructurales entre edificios independientes entre sí (edificio viejo y ampliación), lo que ocasionó que se manifestaran las juntas entre ambas construcciones las que por razones técnicas no son rígidas sino justamente de libre movimiento y los agrietamientos del revoque son producto de este movimiento, manifestándose solo del lado interior y no así del exterior".

Lauretta explicó que observaron agrietamiento en el revoque, pero que "esto es normal cuando se construye una estructura nueva al lado de una antigua, como sucedió en neonatología y pediatría. Allí no se pega un edificio al otro, sino que se unen, para evitar que uno dañe al otro. La unión es flexible y está pensada para casos como este, por eso se pudieron ver grietas en el revoque". Las actividades siguieron normalmente, pero un equipo de LA ARENA pudo comprobar que las grietas se extendieron por dos pasillos y que algunas ventanas quedaron fuera de escuadra. Según comentaron algunos profesionales del centro de salud, a esa hora estaban realizando un parto y el ruido provocado por los matafuegos "temblando" contra la pared u otros elementos metálicos que se golpearon generaron inquietud, aunque finalmente no hubo ninguna consecuencia.

Testimonios.

En Eduardo Castex, Daniel Ortelli, un empresario local que vive en una casa de dos plantas en la zona de ingreso a la localidad, contó que "a las 3.38 se empezaron a mover las luces". "Tengo una araña con caireles de cristal que hacían ruido y me despertaron -explicó el consignatario de hacienda-. Se movían aproximadamente 5 centímetros para cada lado. Me asusté. Prendí el televisor y a los cinco minutos un canal de noticias informó que se había registrado un terremoto en Chile".

Una vecina de Quemú Quemú le relató a la corresponsalía de este diario que alrededor de las 3.45 recibió un mensaje de texto de una amiga que la alertaba del temblor. "Nos aconsejaba salir afuera a verificar los movimientos", detalló. "Salimos y observamos el movimiento en el agua de la pileta. Nos mantuvimos casi una media hora levantados, porque no sabíamos a qué de debía".

En Parera decenas de vecinos reportaron situaciones similares. "El foco y el cableado de la luz se movían, duró casi 5 minutos", contó una vecina.

"Estaba a punto de acostarme cuando comencé a sentir algo extraño, como si estuviera descompuesta. De repente observé que las puertas del placard se movían claramente al igual que un crucifijo en la pared, y el ventilador de techo se bamboleaba", contó otra.

Otra mujer contó que su marido no podía dormirse. "Me despertó enérgicamente porque se movía la cama, al levantarnos vimos el movimiento pendular del ventilador de techo, y algo que nos llamó la atención fue el ladrido desesperado de los perros del vecindario", explicó.

Eduardo, un vecino de Uriburu, contó en Radio Noticias que su mujer le advirtió porque suponía que había alguien en el techo: el entrepiso de madera sonaba y unos colgantes se movían, al igual que algunos juguetes que tenía colgados en su comercio. "Se movía todo", advirtió.

"Pensé que pasaba un tren"

El futbolista pampeano Mauro Olivi, que se desempeña en el equipo chileno de Audax Italiano, afirmó ayer que la experiencia del sismo en ese país "fue algo terrible, muy grande". El ex jugador de Villa Mengele y Olimpo de Bahía Blanca relató que lo primero que pensó fue "que pasaba un tren por mi habitación", refiriéndose al terremoto de 8,8 grados en la escala richter que esta madrugada sacudió al país trasandino. "Se me cayeron dos televisores, se movía todo, así que decidí salir a la planta baja del edificio", agregó el jugador oriundo de Jacinto Aráuz al sitio La Nueva.Com. Según el jugador, "por si eso fuera poco, el temblor fue a la madrugada, y lo primero que se me cruzó por la cabeza es que estaba pasando un tren por mi habitación. De no creer. Por suerte me pude comunicar con mis familiares para llevarles tranquilidad". El jugador, de 26 años, llegó a Chile a principios de julio del año pasado para sumarse a las filas del elenco "itálico". El terremoto, con epicentro en el mar a 90 kilómetros de Concepción –ciudad de medio millón de habitantes ubicada a unos 500 kilómetros al sur de donde vive Olivi, en Santiago– generó un tsunami que afectó a formaciones insulares cercanas como Isla de Pascua y el archipiélago Juan Fernández. En la isla Robinson Crusoe murieron cinco personas. En ella se encontraba ayer otro pampeano, Agustín Di Francisco, deportista dedicado a la apnea de quien no se tenían noticias.

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