El ahora extitular de la Dirección de Defensa de la Democracia y el Ciudadano, Julio César García, asegura que desde la llegada a la gobernación de Juan Carlos Bacileff Ivanoff la cuestión indígena, el fortalecimiento de la ciudadanía y un enfoque democrático sobre la seguridad pública desaparecieron de la agenda pública.
El letrado, reconocido internacionalmente por su defensa de los derechos de los pueblos indígenas, aseguró que desde la asunción de Juan Carlos Bacileff Ivanoff como gobernador interino desaparecieron de la agenda pública las cuestiones de ciudadanía, de la aplicación de la ley de seguridad democrática y, fundamentalmente, los temas vinculados a la cuestión indígena en la provincia del Chaco.
“Desde hace tiempo, para ser más preciso desde la llegada del nuevo gobernador –Juan Carlos Bacileff Ivanoff-, se han ido sucediendo una serie de hechos vinculados a cuestiones por las que yo llegué –al Gobierno-, que tienen que ver con fortalecimiento de la ciudadanía, cuestión indígena, que habían entrado para mí, en un análisis personal, y también en el del colectivo al que pertenezco, en estar fuera de agenda”, consideró García.
“No está en la agenda, desapareció como si fuera otro proyecto político, cuestiones de ciudadanía, cuestiones de democracia en los temas de seguridad, básicamente la agenda de la ley de seguridad democrática, y el tema indígena. Desaparecieron absolutamente de la agenda pública”, puntualizó el abogado que integra la Asociación Argentina de Derecho Indígena (AADI).
García admitió que "presumía un escenario en esa dirección". Sin embargo, adivrtió que "no esperaba una progresividad tan geométrica, tan rápida, en que desaparecieran esos temas de agenda siendo que el proyecto político al parecer era el mismo". En ese sentido, indicó que "se van vaciando los espacios de gestión y uno tiene dos opciones: parasita en el sistema, que no va con mi persona ni con mi compromiso con el pueblo chaqueño ni con los indígenas. O si no, conspira. Me parece que no era ningún escenario previsible así que había que irse”.
Asimismo, planteó que "los últimos hechos ligados a la cuestión indígena y a los pobres en el Chaco, que también están fuera de agenda, que la única alternativa es la represión o la violencia en detrimento del diálogo me llevaron a la firme convicción de que no era el espacio político en el cuál me sentía representado ni cómodo”, aseguró García.
“El pueblo no es el enemigo”
El ahora exfuncionario provincial rescató que en el inicio de su gestión se incorporaron demandas como las impulsadas por el Foro por una Justicia Independiente para dar marcha atrás con la denominada “ley de desamparo” aprobada durante el gobierno de Roy Nikisch y para reformar la selección de los nuevos miembros del Superior Tribunal de Justicia.
“El Chaco es una provincia sumamente empobrecida, que necesita ideas renovadoras. Nosotros sentíamos que estábamos con alguien que conducía la provincia con mucha apertura, con mucha cabeza, con mucho trabajo. Y la verdad que pasamos de ese escenario a un escenario de mucho empobrecimiento en gestión y de empobrecimiento en decisiones: el pueblo no es el enemigo, nuestros enemigos son las lacras que tenemos de pobreza, de exclusión, de falta de dignidad. Ni el pueblo, ni los indígenas, ni los empleados públicos, ni los movimientos sociales”, reflexionó. Y advirtió que “cuando uno pone en la agenda como prioridad el orden, se olvida básicamente de otros temas más urgentes, que hacen a la salud en sentido amplio de nuestro pueblo”.



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