La última inspección técnica verificó once meses de atraso en la obra. Si el gobierno accede al pedido, la empresa constructora debería presentar un nuevo plan de trabajo. El costo final podría llegar a 60 millones de pesos.
La firma lleva 44 obras públicas realizadas, entre ellas el inconcluso Frigorífico Bernasconi, a un costo de $ 26 millones. De acordarse, la contratista deberá presentar otro plan de trabajo, al variar el inicio del montaje de la cubierta, previsto para octubre de 2010 y postergado a abril de 2011, al cambiar la condición óptima en el inicio de la primavera para el comienzo del otoño. Su costo final será de 15 millones de dólares (60 millones de pesos). El gobernador dijo que el Estado no pagaría más de los 30 millones originales, aunque las ampliaciones del año pasado, la redeterminación de precios y algunas partidas del Presupuesto 2011 dan cuenta que los dineros públicos treparán a 52 millones (10 más pondría la empresa).
Araucanía 2007.
La segunda de las faraónicas obras de infraestructura en el legado del ex gobernador Carlos Verna, fue la que debió inaugurarse para los Juegos de la Araucanía en 2007. Se trata del Megaestadio o el "Estadio Polideportivo de Santa Rosa", construcción inconclusa, por problemas aún hoy no resueltos (Expediente N° 11059/05). Está ubicado en la calle Stieben y Quintana, en terrenos del Parque Recreativo Don Tomás y lo construye la firma constructora Inarco.
Mediante un documento protocolizado (61/06), la firma piquense ganó la licitación pública el 26 de julio de 2006. Ya va para los 5 años y ni miras de terminarse bajo el mandato actual del gobernador Oscar Mario Jorge. El representante técnico es el ingeniero Mauro Fortunatti y en su último relevamiento mensual surgen fuertes interrogantes acerca de la fecha de finalización.
Lo concreto es que primero se informó que en diciembre de 2010 estaría en disponibilidad la grúa de mayor montaje (levanta 200 toneladas), condicionada a su desocupación en la planta de Profértil, de Bahía Blanca. Figura en las actas de inspección que "ahora ese plazo se ha extendido a febrero de 2011, lo que implica que la misma estará operativa a partir de los últimos días de marzo de 2011". De ahí en adelante, como mínimo la obra se culminaría en 13 meses a partir de la fecha.
Inspectores al ataque.
La inspección para el período de la obra que fue del 1 al 31 de diciembre de 2010 en cumplimiento del artículo 25 del Capítulo IV del Pliego de Bases y Condiciones del Expediente Nº 12561/09 begin_of_the_skype_highlighting 12561/09 end_of_the_skype_highlighting (se lo realiza todos los meses), es poco alentadora. El Informe N° 13, si bien allí no se hace mención alguna sobre la tramitación de plazo adicional de obra solicitado por la empresa, ya que ese tema es de resolución política, consigna que "vuelve a repetirse en ese mes los mismos resultados parciales de avance de obra de los últimos períodos, con lo cual cada vez se acentúa más el desfasaje entre las curvas comprometidas y la real de cumplimiento de obra".
"Se había indicado también que los motivos principales en la diferencia se debían a la cantidad de trabajos de apoyo que se están realizando y que no son certificables. También contribuía el aumento de ritmo (cambio de pendiente de la curva que se hace más vertical) y que en este último mes del año se hizo todo más notorio por el licenciamiento del personal a partir de mediados de diciembre. La obra ha alcanzado un avance acumulado del 83,32 por ciento, que se compara con el 100 por ciento de la curva comprometida, lo cual da un atraso real del orden del 67 por ciento para este período de reinicio de obra, noviembre 2009-diciembre 2010", se puntualiza en el mismo informe.
Según la inspección, el desfasaje de la fecha de ingreso de la grúa de 500 toneladas (según compromiso con la firma Tecmaco) es de siete meses; el atraso por reparación de bases metálicas a nivel es de dos meses; hay un atraso de 15 días por problemas climáticos y un tiempo adicional por aplicación de pintura poliuretánica de acuerdo a lo solicitado por el ingeniero proyectista de la estructura de 45 días. Ello totaliza unos once meses de atraso real.
El gigante dormido.
El megaestadio debió ser inaugurado el 4 de noviembre de 2007, fue licitado en la gestión del ex gobernador Carlos Verna, mientras el ministro de Obras Públicas era Julio Bargero. Las demoras en la construcción no permitieron utilizarlo para la competencia binacional. Después vino la cuestión del montaje del techo por la deformación de los nudos de la parte estructural, la cual fracasó por error de cálculo, ya que el techo cedió en la estéreo-estructura armada para sostener la enorme cubierta, que no lo soportó.
El monto inicial fue de $ 29.669.995, pero los plazos de ejecución y la calidad de los materiales a emplear lo incrementaron en 12 millones más. Se creó una Comisión de Seguimiento con funcionarios de Obras Públicas. Días después se desplazó a los inspectores (hubo fuertes irregularidades en el expediente), se sancionó con una multa insignificante a la empresa contratista y se aprobó la contratación de un ingeniero por 350 mil pesos, en forma directa, otrora socio de uno de los funcionarios de la misma comisión. En diciembre, cuando el titular de Obras Públicas, Paulo Benvenuto, visitó la Legislatura, se informó que el costo final superaría los 50 millones de pesos.
Pero lo sugestivo es que en el presupuesto 2011 habría otras sumas, aunque se prevé que no serán utilizadas por cuanto Inarco se haría "cargo". Lo concreto es que la construcción del megaestadio avanza en forma muy lenta. En el nuevo contrato, la prórroga vigente termina en abril y ya se evalúa que deberá ser firmada otra extensión de por lo menos un año más.
Hoy se sigue trabajando en la seguridad y en la mayor precisión de lo que se está ejecutando, para entregar una estructura segura. Como consecuencia de ello, los plazos de finalización de la obra continúan extendiéndose. Desde esta columna, en julio de 2008 se dio cuenta de que el peso del nuevo techo era cuatro veces superior al anterior, por lo cual la obra recién se podría terminar en 2011. La empresa y el gobierno lo negaron. Y la realidad indica que recién estaría terminado en el primer trimestre de 2012, ya que el informe técnico aseveró que "desde agosto de 2010 la obra empezó a tener fuertes retrasos desde su reinicio en noviembre de 2009".
Hay 25 personas trabajando en Santa Rosa, Buenos Aires y el montaje en Campana entre personal contratado y subcontratado. El tiempo sigue corriendo y nadie sabe a ciencia cierta quién está pagando los costos: el erario público y/o la contratista.


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