Una tarde de catarsis para los gobernadores

RESISTENCIA (De un enviado especial).- Un grupo de intendentes improvisaba una reunión en un salón del primer piso. Un par de gobernadores se habían sentado para charlar de sus escuálidas cuentas provinciales. Algunos líderes sindicales tomaban un aperitivo en la confitería del casino.
El coqueto hotel Amerian ayer se convirtió en una suerte de congregación de líderes peronistas. Durante toda la tarde, gobernadores, intendentes, gremialistas y legisladores coparon las instalaciones del hotel más lujoso de la ciudad.

"No sabemos nada, pero estamos de acuerdo en todo lo que decida el PJ", bromeaba al mediodía un intendente del conurbano mientras comía maníes y aceitunas en el casino. Otros dos charlaban de las obras que les habían prometido con fondos nacionales. Arriba, en el restaurante, el líder territorial de Tres de Febrero, Hugo Curto, prefería degustar un surubí con su comitiva.

Más tarde, esos mismos intendentes hicieron una reunión. "Para hacer catarsis", se sinceró uno, pero evitó dar detalles del misterioso encuentro, mientras algunos gobernadores mascullaban broncas en reserva. "Esto lo veo mal", repetía uno de ellos, que pedía "parar con la confrontación" y negociar "más fondos para las provincias". Se enojaba si alguien le preguntaba qué hacía entonces en la reasunción de Kirchner. Insistía: "¿Ustedes pretenden que me corten lo poco que me dan?". Ese mismo líder provincial, con otros 10, sólo un rato después aplaudió a Kirchner, sonriente, en primera fila.

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