No se conocen bien sus efectos, por lo que se aconseja no ubicarlas en cercanías de escuelas u hospitales. Pero con dos excepciones de 2001 se lograron instalar 2 en plena calle 25. Hay 16 mil dólares de Telecom sin destino.
Es de notar, y ya lo advertían en el año 2001, que existen ciertos estudios científicos que advierten sobre el posible riesgo para la salud, y esto no sólo ha sido discutido en la ciudad de Mercedes, sino en todas las ciudades del país en las que se han instalado las antenas de telefonía. En Mercedes, justamente, una ordenanza (la 4984 del año 2000) que habla de “torres, monopostes y/ o mástiles para antenas radioeléctricas y/o de telefonía celular y/o similares”, que están prohibidas por superar la altura de edificación establecida en la Ordenanza 4337/95 en el centro administrativo de la ciudad, es la única guía marco de referencia. Y además ha sido incumplida al menos en dos oportunidades, mediante sendos pedidos de excepción. En uno de ellos por parte de la firma Telecom Personal que instaló una antena de tipo direccional de 47 metros de altura desde el nivel del piso, en el edificio conocido como Centro Cívico Municipal y que se ubica en la calle 25 entre 28 y 30, en enero de 2001. En otra de las excepciones se cita a la firma Anders SA de lo dispuesto en la ordenanza 4984, en diciembre de 2001 y para instalar una antena en un espacio sobre terraza, con una torre de 6 metros desde el tanque de agua de un edificio en la esquina de 25 y 20.
En relación con la potencia de emisión recibida y con la duración de la exposición, en muchos lugares se aconseja mantener una distancia adecuada de estas antenas. Y aunque también existen otros estudios que propugnan su inocuidad, se admite su instalación, cuando lo sensato sería –para algunos– aplicar el principio de la precaución, de manera que cuando hay ciertas sospechas de su peligrosidad, no se admita la instalación o uso, en tanto no se demuestre fehacientemente su inocuidad.
En Europa, por ejemplo, si bien no están en contra de los teléfonos móviles, quieren que se reconozcan la peligrosidad que suponen las antenas móviles, como sucede con el tabaco. “Pedimos que las compañías de telefonía móvil informen cuando se muestren una relación entre las ondas que emiten dichas antenas y ciertas enfermedades. Pedimos que las antenas de telefonía móvil se alejen de las zonas habitadas, ya que estas antenas producen en las poblaciones un efecto, y dado que las antenas funcionan 24 horas al día, por lo que los ciudadanos que viven junto a ellas están recibiendo sus radiaciones durante largos periodos de tiempo”, señalan desde la Confederación de Consumidores, Vecinos y Usuarios del Estado Español (CAVE).
Pero, más allá de todo esto, lo cierto es que estas excepciones que se han dado han sido muy confusas para quienes no las han aceptado, por eso se han solicitado además varios pedidos de informes. En este sentido los actuales concejales Juan Manuel Torres (UCR) y Jorge Retegui (CC), reconocieron la continuidad de sus dudas: “Nosotros en ese entonces, bajo el gobierno de Gioscio, que impulsó esto con el acuerdo de los ediles del Partido Justicialista, nos opusimos”, dijo Retegui, quien integraba el bloque de la Alianza. “Por la antena de Telecom hay 16 mil pesos congelados. En su momento eran 16 mil dólares, para la construcción de un aula tecnológica, y ese gasto sigue sin adjudicarse, presupuesto tras presupuesto. Yo hice varios pedidos de informes al respecto, pero deberé reiterarlos, porque al momento no hay respuesta alguna”, consignó Torres, de la Unión Cívica Radical sobre este particular asunto.
Un tema, el de la contaminación electromagnética, del que poco se ha hablado y se conoce, y que en Mercedes se puede ver, además, con cierta sospecha sobre la actuación de quienes aceptaron la excepción a la ordenanza (que no habla de los efectos sino de la altura máxima permitida), a sabiendas de los efectos negativos tras los informes citados por la oposición de entonces.

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