El esfuerzo de las autoridades sanitarias se centra en hallar su origen y en cómo se transmite
Si bien la epidemia parecía estabilizarse, los expertos temen que las incógnitas que rodean la EHEC ( Escherichia coli enterohemorrágica) terminen provocando una ola de pánico, más aún después de que ayer la OMS confirmó que la bacteria puede transmitirse de humano a humano y que ya se han detectado casos en 12 países.
"La cantidad de contaminaciones parece estabilizarse", declaró ayer el profesor Reinhard Brunkhorts, presidente de la Sociedad Alemana de Nefrología y responsable del hospital universitario de la región de Hanover (Norte), donde se registraron varias muertes.
La inquietud seguía, sin embargo, agitando el norte de Alemania, centro de la propagación de la bacteria E. coli , mientras los hospitales estaban desbordados por el flujo de enfermos e hipocondríacos.
Según el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), 19 personas murieron y el número de enfermos superaría los 2000 en toda Europa.
Una mujer de 80 años falleció ayer en el norte de Alemania, lo que llevó el número de decesos en ese país a 18. Una decimonovena víctima murió en Suecia.
Todos los enfermos, excepto dos, son personas que residen en el norte de Alemania o viajaron recientemente a esa región y regresaron a sus países de origen durante el período de incubación (entre tres y cuatro días).
Para la OMS, la cepa ya era conocida. Por el contrario, "que EHEC sea la causa de un brote epidémico constituye una novedad", dijo ayer en Ginebra Fadela Chaib, vocera de la organización.
En cambio, los investigadores de una sociedad china de genómica que trabaja con el centro hospitalario de Eppendorf, en Hamburgo, y los expertos de un laboratorio californiano afirman que EHEC es una "quimera", un híbrido que contiene genes de dos bacterias E. Coli diferentes, desconocidas hasta hoy y resistentes a una gran cantidad de antibióticos.
Los investigadores europeos hacen todos los esfuerzos posibles para hallar el origen de la bacteria. Cada día, equipos del Instituto para la Higiene y el Medio Ambiente de Hamburgo analizan 80 muestras de alimentos obtenidos tanto en los mercados de abasto de la región como en las heladeras de las personas enfermas.
Según la OMS, 12 países han señalado casos de contaminación de esa bacteria que provoca hemorragias del sistema digestivo y, en los casos más graves, trastornos renales (síndrome hemolítico y urémico, SHU).
Además de Alemania, centro de la epidemia, hubo casos de infección en Gran Bretaña, la República Checa, Dinamarca, Francia, Holanda, Noruega, España, Suecia, Suiza y Estados Unidos.
Los primeros casos aparecieron en Alemania hace unas tres semanas, con centenares de pacientes que presentaban diarreas banales o eventualmente hemorrágicas, jaquecas y agudos dolores de vientre.
También el modo de transmisión sigue siendo desconocido. La única certeza reside en que la contaminación se produjo obligatoriamente a través de los excrementos de los rumiantes. Pero ¿cómo? ¿A través del agua, la tierra, los abonos naturales?
La residencia principal de las bacterias E. coli es el tubo digestivo de los rumiantes. La transmisión al hombre se produce en consecuencia por contacto directo con animales contaminados, con el medio ambiente contaminado con sus excrementos o consumiendo alimentos (carne picada, cruda o mal cocida; leche sin pasteurizar, pero también ensaladas o legumbres contaminadas).
La infección también se puede producir al beber agua contaminada o por "contacto directo" con una persona de higiene dudosa.
De hecho, ayer la OMS admitió que estaba especialmente preocupada por el contagio persona a persona.
"Por eso quisiéramos que se reforzaran los mensajes relativos a la higiene personal", dijo Andrea Ellis, epidemióloga del organismo.
Desde que los pepinos españoles, acusados al comienzo de la epidemia, quedaron fuera de causa el 31 de mayo, el vector de transmisión sigue siendo la gran incógnita.
Según las primeras encuestas alimentarias, el pepino sigue ocupando el primer lugar entre los vegetales más consumidos por los enfermos, por delante del tomate y la lechuga.
Alarmismo
El Laboratorio Europeo, principal referencia para el estudio de la E. coli , cuya sede se encuentra en Roma, advirtió ayer que los análisis no permiten afirmar que el origen de la infección se encuentra en las legumbres.
"El alarmismo en torno al consumo de legumbres es injustificado", señaló en un comunicado. "Los análisis realizados en pepinos sospechosos [?] demostraron definitivamente que no están contaminados", agregó.
Los investigadores alemanes persisten en pensar, sin embargo, que el vector de contaminación son las legumbres crudas. Pero después de realizar más de 1000 exámenes se encuentran en punto muerto.
Tampoco es seguro que puedan encontrar rápidamente una nueva pista, al menos por dos razones. Porque la cepa buscada puede estar presente en los vegetales en ínfima cantidad y mezclada con otras cepas parecidas, y porque la trazabilidad de los vegetales es extremadamente compleja, más aún cuando se trata de alimentos perecederos.
En todo caso, la EHEC ha provocado una grave crisis económica en el sector agrícola europeo. La incógnita sobre el vector de la bacteria comenzó a modificar los hábitos de consumo. De nada sirvió que el Laboratorio Europeo haya dicho que "las normas de higiene habituales son suficientes para evitar infecciones": las góndolas de legumbres de los supermercados vieron escasos clientes esta semana en toda Europa.
La desconfianza también se apoderó de otros países. El Líbano, por ejemplo, prohibió ayer la importación de legumbres del conjunto de países europeos. Ese anuncio se produjo un día después de que Rusia cerrara a su vez sus fronteras a las legumbres europeas .
La Comisión Europea juzgó "desproporcionada" la medida rusa. Su representante en Moscú, Fernando Valenzuela, consideró ese gesto "contrario" a la reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), a la cual Rusia pretende adherir este año.
"Rusia no se dejará dictar su conducta como condición para su entrada en la OMC", replicó el primer ministro Vladimir Putin.
"Esperamos que nuestros socios europeos determinen el origen de esa inmundicia", lanzó.
* Muertes. El brote infeccioso de la Escherichia coli enterohemorrágica ya provocó 19 muertos, todos en Europa.
* Centro. Casi todos los infectados residen en el norte de Alemania o viajaron allí.
* Pepino. Es el vegetal más consumido por los enfermos, por delante del tomate y la lechuga

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