El sueño de la autovía sigue siendo lejano

Con partidas presupuestarias aprobadas y las licitaciones ya adjudicadas para su construcción, la Ruta Nacional 7 sigue siendo la misma de siempre: estrecha, antigua y peligrosa.

Largas hileras de camiones y automóviles sobre una ruta estrecha y antigua. Un peligro latente que ya se cobró la vida de miles de vecinos a lo largo de los últimos años y que sigue siendo una deuda pendiente de todas las administraciones que pasaron por Provincia y Nación.

La Ruta Nacional 7 está lejos de ser la autovía prometida, más allá de que las partidas presupuestarias ya fueron asignadas y las licitaciones adjudicadas. No se ven en su recorrido hasta San Andrés de Giles indicios de que las obras empiecen en lo pronto.

En octubre del año pasado se había anunciado que la obra de la autovía en la Ruta 7, entre Junín y Luján, se haría en tres etapas, con una inversión superior a los 1.500 millones de pesos. La obra está a cargo de la Dirección de Vialidad Nacional y habrá que hacer puentes, derivaciones de tramos y movimientos de suelo.

El tramo Luján–San Andrés de Giles, que ya está en ejecución, es una de las obras incluidas en el corredor vial concesionado número 3.

Luján-San Andrés de Giles, San Andrés de Giles-Carmen de Areco y Chacabuco-Junín son obras que implican -entre las tres- una inversión de más de 1.500 millones de pesos, según informaron fuentes oficiales. Se estima que por el trazado que une Chacabuco con Junín, circulan más de 8 mil vehículos diarios, de los cuales el 40% son camiones.

El antecedente que hay sobre la autovía de Luján a San Andrés de Giles no es alentador. La obra comenzó en 2011 con miras a finalizarlo en 2012. A pesar de haberse pavimentado algunos kilómetros y construido el puente sobre las vías del ferrocarril, la obra aún no fue terminada.

Para este mes está previsto que se firme el contrato con la empresa que ganó la adjudicación, la UTE Supercemento SA, Chediac SA, y Dycasa SA, por un monto de $ 727.900.000.

Vecinos autoconvocados 

Juan Carlos Minchilli se pudo al frente de un grupo de vecinos de la ciudad de Chacabuco, que desde hace algunos años se autoconvocaron bajo el lema “Autovía Ya”. Son el único grupo de ciudadanos que tomó la responsabilidad de llevar adelante un reclamo que en realidad debería hacer la clase política de las ciudades que son parte del corredor de la Ruta 7.

El año pasado se reunieron en Junín con vecinos y dirigentes políticos, entre los que estaba el jefe comunal de la ciudad, Mario Meoni. Según lo relatado por Minchilli a LA VERDAD, el intendente de había comprometido a hablar con sus pares para realizar un reclamo conjunto y firme.

“Cosa que no nos enteramos que hayan hecho, no entendemos los vericuetos políticos que llevan a que se preocupen poco por este reclamo”, dijo el hombre. Además, recordó que la licitación se lanzó en 2013, pasaron 14 meses de eso y “se tenía un plazo de obra de 2 años, por el tiempo transcurrido ya se debería estar a la altura del río Salado”.

El vecino, que por su trabajo recorrió miles de kilómetros de ruta, sabe de lo que habla. Por eso es uno de los que más fuerza hace a la hora de reclamar.

“Tuvimos una reunión en Vialidad Nacional, en la que estuvo Julián Domínguez, Darío Golía, el intendente Mauricio Barrientos, concejales, nosotros, junto al director del organismo, Nelson Periotti, y funcionarios de rango. En ese encuentro, el diputado Domínguez le preguntó por qué había rutas con menos tránsito que ya eran autovía, y Periotti le dijo que las obras se hacen por necesidades políticas y no reales”, contó.

Además, expresó que en la reunión que mantuvieron con el ministro Florencio Randazzo, cuando se realizó el acto por el tren rápido entre Retiro-Junín, les dijo que “las rutas 5 (hasta Bragado), la 7 (hasta Junín) y la 8 (hasta Pergamino), tenían que ser autovías. Y nos alentó a seguir pidiendo, pero no nos dijo a quién le debíamos reclamar”.

Minchilli subrayó, asimismo, que la autovía no estuvo instalada en los slogan de campaña de los candidatos, ni lo estuvieron en el 2013, ni lo están ahora. “Nadie habla de seguridad vial, de estructura vial. Nadie lo señala como proyecto de gobierno”, dijo.

Presentan un amparo por la autovía

La diputada nacional Laura Esper presentó un recurso de amparo para que se intime al Poder Ejecutivo a cumplir con la construcción de la autovía sobre la Ruta Nacional Nº 7. Será el Juzgado Federal de Junín quien deba resolver sobre esta cuestión, para que la obra empiece en un plazo máximo de 60 días, según señalaron fuentes judiciales.

La presentación es por los tres tramos licitados el año pasado; el más esperado por los vecinos de la región es el comprendido por Junín y Chacabuco, quizá el de mayor caudal de accidentes y víctimas fatales.

La legisladora juninense señaló que “no existe obstáculo o impedimento alguno que justifique la demora en el comienzo de las obras, a no ser el desinterés del propio Estado por llevarlas a cabo”.

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