Sudamérica ratificó que barcos con bandera de Malvinas no podrán ingresar a sus puertos

El gobierno de Chile desvirtuó las declaraciones británicas que señalan que el gobierno del presidente, Sebastián Piñera, aceptó romper un virtual cerco económico a las islas Malvinas por parte de los países sudamericanos y recibir en sus puertos barcos con la bandera de las islas. Antenoche el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay envió un comunicado, enfatizando que su posición "no ha cambiado en un ápice".
En un breve comunicado la cancillería dijo que "Chile continuará aplicando, conforme al Derecho Internacional y a la legislación chilena, las medidas destinadas a impedir que embarcaciones que naveguen con la bandera de las Islas Malvinas ingresen a los puertos nacionales".

Lo anterior, agregó, es cumplimiento "con los compromisos adoptados en las declaraciones emitidas en el marco" de la Reunión de la Unión de Naciones Suramericanas, en noviembre del 2010 y de la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Mercado Común del Sur, de diciembre último.

La nota desvirtúa declaraciones del canciller británico William Hague, quien señaló que ha sostenido "discusiones productivas y honestas con Uruguay, Chile y Brasil.

Qué dicen los tres países

Señalaron que no tienen intención de participar en un bloqueo económico de las islas Malvinas y que todos los buques relacionados con las Malvinas continuarán disfrutando el acceso a sus puertos, de conformidad con la legislación nacional e internacional".

Argentina y Gran Bretaña se disputan las islas del Atlántico Sur, y se enfrentaron en una guerra, en 1982, por su posesión.

La nota chilena no alude a si recibirá los buques provenientes de las Islas Malvinas (Falkland) si vienen con bandera británica.

Uruguay mantiene "sin cambios" la prohibición del ingreso de buques de Malvinas

Lo afirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores del país vecinos en un comunicado, enfatizando que su posición "no ha cambiado en un ápice".

"La posición de Uruguay sobre las reivindicaciones argentinas respecto de las Malvinas -manifestado a nivel regional a fines de 2010 en UNASUR y ratificado el mes de diciembre pasado en la Cumbre del Mercosur- no ha cambiado en un ápice", indicó la Cancillería.

"De ninguna manera podemos aceptar buques con la bandera de Malvinas en nuestro puerto", añadió.

"Uruguay considera a las Islas Malvinas como una posición colonial inglesa en América Latina, y en consecuencia, no puede reconocer su bandera. Esta postura anticolonialista no es una posición solitaria del Uruguay, sino de América Latina en su conjunto", enfatizó.

El canciller del Reino Unido, William Hague, expresó este martes en el Parlamento de su país su satisfacción por las decisiones de Chile, Uruguay y Brasil de -según él- autorizar la entrada a sus puertos de barcos de las islas Malvinas, siempre y cuando lleven otra bandera.

Uruguay recordó que el canciller Luis Almagro mantuvo en diciembre un contacto telefónico con su par británico, en el que "se dejó en claro" que el país "permite recalar en sus puertos a naves con cualquier bandera de jurisdicción reconocidos por Uruguay cuyo destino puede ser Islas Malvinas u otro. No autoriza, en cambio, recalar naves militares inglesas con destino a Malvinas y esto lo hace por razones de solidaridad con Argentina".

"En dicha conversación entre el Ministro Luis Almagro y el Canciller William Hague jamás existió la sugerencia de cambiar la bandera inhabilitada para operar en el puerto de Montevideo por una tercera. Dicha decisión no es en absoluto de competencia de Uruguay", enfatizó el comunicado.

Añadió que el presidente José Mujica ha indicado que "el gobierno uruguayo no compartirá nunca la idea de bloqueo marítimo o económico a los pobladores de Malvinas porque entiende que ello es nocivo, violatorio de derechos humanos y contrario a crear condiciones de negociación pacífica, único camino para saldar este diferendo histórico".

Finalmente, Uruguay llamó al Reino Unido "a escuchar los llamamientos de la Asamblea General de las Naciones Unidas para reanudar el diálogo con Argentina sobre el tema y avanzar así en la solución definitiva" de la controversia en torno a las islas, ocupadas por el Reino Unido desde 1833 y cuya soberanía reclama Argentina.

Kunkel: "Debemos apostar al desgaste del imperio inglés"

Legisladores y dirigentes políticos destacaron este miércoles la ratificación por parte de Uruguay, Brasil y Chile de impedir que barcos con bandera de Malvinas ingresen a sus puertos.

El diputado del Frente para la Victoria, Carlos Kunkel, sostuvo que Argentina "debe persistir con la política y mantener la defensa constante" de sus reclamos sobre las islas Malvinas, ante la presión que viene ejerciendo el Reino Unido para que los países del Mercosur dejen entrar barcos con bandera de las islas".

"La situación de agresión y de piratería por parte de Inglaterra perdura, pero nosotros debemos persistir con la política y mantener la defensa constante", dijo Kunkel.

El legislador señaló que "Inglaterra viene agrediendo a los países rioplantenses desde la primera invasión inglesa de 1806, luego cuando usurparon las Malvinas, y realizando bloqueos y todo tipo de agresiones a lo largo de la historia".

En ese sentido, afirmó que "la agresión por parte de Inglaterra de apropiarse del fruto del trabajo de los argentinos ha sido coherente y de una admirable persistencia a lo largo de los años".

"Debemos persistir con la política y apostar al desgaste del imperio inglés, que se viene produciendo como consecuencia de la evolución de las relaciones internacionales, y de su propio debilitamiento en el frente interno, ya que Escocia y Gales se quieren independizar y salieron a protestar en contra de los abusos de la corona", indicó.

Para Kunkel, el gobierno argentino tiene que "mantener la defensa constante" sobre las islas, ya que "con constancia y perseverancia vamos a lograr que realmente los derechos de los pueblos americanos sea respetados". Por su parte, el dirigente de Nuevo Encuentro, Carlos Raimundi, dijo que "al desconocerse la bandera de Malvinas implícitamente se está aceptando el criterio de que la autodeterminación de un pueblo colonialista no es un gesto democrático como pretenden los británicos, sino que es una reafirmación del colonialismo".

"Estamos en una etapa de entendimiento entre países latinoamericanos que favorece no sólo políticas de integración sino una posición en la agenda global", agregó.

Sostuvo que no es una disputa nacional de la Argentina, sino "regional contra el colonialismo y en defensa de los recursos estratégicos".

"Gran Bretaña destina parte de su presupuesto de defensa en medio de una crisis económica para sostener Malvinas, porque prioriza la importancia de esos recursos, como es el dominio del Atlántico Sur, el control sobre los recursos pesqueros e hidrocarburíferos", afirmó.

A su vez, el diputado nacional del Frente para la Victoria, José María Díaz Bancalari, calificó este miércoles de "anacrónica e inaceptable" la postura de Gran Bretaña ante versiones periodísticas que atribuían al canciller británico William Hague haber logrado que Chile Brasil y Uruguay permitieran el ingreso a sus puertos de barcos con bandera ilegal de las Islas Malvinas.

"Si no fuera que afecta una herida abierta en los argentinos desde hace mucho tiempo, la actitud de Gran Bretaña es ridícula", calificó el legislador bonaerense.

"Es incomprensible venir a buscar un tema de discusión cuando el Mercosur y la Unasur fueron categóricos con respecto a los derechos de los argentinos", apuntó el legislador bonaerense que interpretó la polémica como una posible reacción ante "el surgimiento de una América del Sur que está consolidando coincidencias".

En ese sentido, remarcó que "desde 2003 en adelante se potenció la idea del Mercosur, se llegó a la Unasur y se está por instalar el Banco del Sur", en lo que consideró "cuestiones que hacen al beneficio de pueblos que han sido explotados por los distintos imperialismos".

"Ahora inventan una actitud de provocación de la Argentina cuando lo que reclama es la discusión y la resolución en términos pacíficos de un derecho que reconoce todo el mundo menos el país usurpador", dijo Díaz Bancalari.

Agregó que "todos los organismos internacionales se pronunciaron por la posición argentina desde hace más de 50 años, salvo Inglaterra".

Para el legislador bonaerense, las recientes declaraciones periodísticas del canciller británico "no se entienden salvo que quieran distraer o confundir porque la Argentina no tiene ninguna voluntad de conflicto y eso lo ha expresado siempre"

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