El servicio, hoy presente en la línea A, comenzaría a funcionar en el verano
Tal como había anticipado LA NACION en abril pasado, tras la buena aceptación que tuvieron los nuevos coches con aire acondicionado de la línea A, la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (Sbase) comenzó hace unos meses a analizar la posibilidad de sumar la novedad a otro ramal, que podía ser el B o el D.
La convicción de dar otro paso impactante en el subte, luego de que la Ciudad tomara en enero el control del servicio que abandonó el gobierno nacional, fue recientemente institucionalizada en un proyecto de ley que el Poder Ejecutivo envió a la Legislatura. Se trata de un pedido de ampliación del presupuesto para 2013, en el que el gobierno porteño pide autorización para invertir en el transporte subterráneo 655 millones de pesos más de lo aprobado en diciembre último.
De ese total, que provendrá de una mayor recaudación tributaria, 220 millones -según surge del proyecto de ley- irán a inversiones de emergencia y mejoras de la red de subterráneos. Entre ellas, quedan cubiertas "las inversiones en aire acondicionado necesarias para las líneas B y D".
Otros $ 429 millones se destinarán a financiar "el aumento salarial acordado con los gremios, el déficit generado por la postergación del incremento tarifario, los mayores costos de insumos y servicios producto de la inflación, así como los originados por la apertura de estaciones". Como se recordará, en lo que va del año ya fue estrenada una nueva parada de la línea H (Hospitales), mientras que en los próximos meses serán inauguradas dos estaciones en la línea A y otras dos en la B, habilitaciones postergadas desde hace varios años.
La ampliación del servicio de aire acondicionado a las líneas B y D pretende favorecer a la mayor cantidad de pasajeros posible; por eso, explicaron fuentes oficiales, fueron elegidos esos dos ramales que, como la ya modernizada línea A, reciben una afluencia masiva. Entre Parque Chas y el Bajo viajan unas 305.000 personas por día; entre Belgrano y el centro, unas 295.000.
Más allá de la identificación de las líneas por intervenir, todavía no se proporcionó información sobre cómo será el proceso de adecuación de los coches ni la fecha de lanzamiento del aire acondicionado.
Dos son los aspectos por tener en cuenta. En primer lugar, dijeron voceros de Sbase, la adaptación de los coches con los equipos de aire acondicionado. Ese trabajo demandará la progresiva salida de servicio de los diferentes trenes para llevarlos a los talleres y refaccionarlos mediante la incorporación del sistema de refrigeración. Ayer, las fuentes dijeron que todavía se debate cómo serán la mecánica y los plazos.
En segundo lugar, tal como sucedió con la línea A, los técnicos deberán dotar a los andenes de extractores de aire para que no se acumule el calor emitido por los dispositivos desde las formaciones.
Según señalaron a LA NACION voceros del Ministerio de Hacienda porteño, una vez que la Legislatura apruebe las partidas solicitadas y la ley sea promulgada, las áreas correspondientes recibirán rápidamente los fondos.
Como se recordará, entre el 12 de enero y el 8 de marzo pasados, la línea A permaneció cerrada para proceder al recambio de la flota, que fue reemplazada por vagones de fabricación china, comprados por el gobierno nacional. Entre las comodidades, se destacó la presencia del aire acondicionado; este servicio fue una de las ventajas más valoradas entre los más de 165.000 pasajeros que cada día transporta el ramal que corre entre Plaza de Mayo y Flores.
PRESUPUESTO BAJO TIERRA
El dinero que necesita el gobierno para el subte
$655
millones
Es la suma que el Poder Ejecutivo pidió agregar en el presupuesto en concepto de inversiones para el subte en 2013
$220
millones
Es la suma que se destinará a inversiones de emergencia y mejoras de la red de subterráneos
$429
millones
La suma que se destinará a pagar los aumentos salariales
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