En sólo tres meses la empresa aumentó cuatro veces el precio de este combustible, que ahora vale $8,80 el litro.
El salto de veinte centavos que tuvo la premium de YPF (pasó de $8,59 a $8,80) la ubica incluso por encima de los valores que maneja la competencia. La 8000 de Esso, la denominación para la nafta de mayor octanaje en la empresa de origen norteamericano, costaba hasta ayer en la capital provincial $8,69 el litro.
La D-Euro de YPF también subió y pasó de $7,95 a $8,23, un incremento del 3,5 por ciento.
Lo peor de todo es que la escalada parece tener más camino por recorrer. El presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles y Afines de San Luis y dueño de la YPF El Salvador, Martín Chada, había indicado antes del último aumento que por la política de precios máximos aplicada por la Nación (que en teoría busca moderar las subas pero que ha tenido el efecto contrario) la petrolera estatal todavía tiene margen para incrementar sus productos en un 15 por ciento.
Pero a los puntanos parece que ninguna cifra los asusta en los surtidores. “La gente carga en la misma cantidad de antes, y hasta te puedo decir que se ríe de los aumentos”, afirmó Leandro, un empleado que trabaja en la YPF El Salvador, una estación ubicada en la esquina de Lafinur y Bolívar, quien además dijo que la premium mantuvo su demanda a pesar de los incrementos debido a que es un “combustible de calidad y que rinde más que la súper”.
El secretario de la Cámara de Expendedores de San Luis y propietario de la Esso que está a la entrada de la localidad de Juana Koslay, José Gianello, dijo que las subas realizadas por YPF buscan equiparar los precios entre las distintas petroleras que participan en el mercado local, aunque reconoció que siempre existirá una diferencia entre las compañías. "Lo más probable es que el ajuste en Esso llegue muy pronto", afirmó.
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