Subcomisario sumariado sigue al frente de comisaría

El ex subjefe de la Seccional Segunda fue sumariado por la Unidad Regional I tras el asesinato de Claudio López, en noviembre del 2012. Tras las sospechas en su contra, y pese a que la Justicia lo investiga, el efectivo continúa en funciones y en un cargo mayor.
Norberto Corbo, ex subcomisario de la Seccional Segunda de Santa Rosa, sumariado administrativamente por la policía tras las sospechas que giraban a su alrededor luego del asesinato de Claudio López en noviembre del año pasado, sigue en funciones, a cargo de la sede policial de Uriburu. Esto fue confirmado a LA ARENA el jueves por una alta fuente policial al sintetizar que "el ex subcomisario Corbo, en la actualidad, está a cargo de la sede policial de Uriburu aunque el sumario sigue en curso y debe comprobarse el estado en qué está su situación".

Por su parte, fuentes judiciales consultadas confirmaron que luego del asesinato de López en un sector de Zona Norte "la policía mandó el sumario al fiscal Fernando Rivarola quien a su vez le tomó declaración a Corbo por las sospechas y ahora debe definirse el avance de su situación". La información proporcionada por los voceros policiales y judiciales fue breve. Sin embargo, dejó entrever que Corbo no fue pasado a pasiva pese a que la Justicia lo investiga debido a las sospechas, sino que presta sus servicios al frente de la comisaría de la localidad ubicada al este de esta provincia.

El caso se originó el día mencionado a las 5.30 en la esquina de Río Negro y Chacabuco cuando los vecinos alertaron a los uniformados tras escuchar peleas, discusiones y corridas.

El problema surgió cuando Claudio López se cruzó con Martín Bustamante de 38 años quien estaba comiendo un asado con los jugadores de fútbol de su equipo barrial. Bustamante era el director técnico de esta formación deportiva. Los investigadores sostuvieron que ambos tenían cuentas pendientes. Por este motivo, se trenzaron a golpes.

Homicidio.

Los testigos que declararon ante la Brigada de Investigaciones afirmaron que en un momento de la reyerta, Bustamante le advirtió a López que iría a buscar un "fierro". El otro lo desafío a volver a pelear a mano limpia, sin armas. El ahora acusado por homicidio se fue del lugar junto a su concubina, Perla Suquía, de unos 35 años, quien conducía la moto. Luego de un rato, regresó en la misma moto que conducía ella. López no se había ido del lugar. Su rival volvió, se bajó de la moto y le disparó dos veces en la pierna a López mientras que el tercer tiro fue en el pecho y resultó fatal. Bustamante volvió a subir a la moto y su pareja lo condujo hasta la calle Beto Lara, en el Plan 3.000. En ese lugar, en la vivienda de la mujer, se entregó el acusado. Luego, los efectivos arrestaron a Suquía por presunta complicidad con el hecho. Fuentes judiciales informaron que en la actualidad ambos "deben ir a juicio". Luego de la captura, Rivarola solicitó las aperturas de los teléfonos de los imputados y descubrió que Corbo había realizado llamados al teléfono de Suquía una hora antes del allanamiento que desembocara en su detención.

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