El incremento en la demanda de dólares la última semana provocó un fuerte salto en el precio de cotización del billete. Esto vuelve a poner en la mira de los ahorristas el nivel de las tasas de interés por depósitos a plazo en pesos.
Desde agosto del año pasado, el tipo de cambio se venía apreciando sobre el dólar, lento pero continuamente, mes a mes después de haber alcanzado un máximo de $3,855 en ese mismo mes. Ahora, la pelea entre el ex presidente del Banco Central y el Gobierno por el uso de las Reservas, y el nombramiento de personas funcionales a la administración K al frente de la entidad monetaria, es una fuerte amenaza a la débil "estabilidad" cambiaria que se vivía.
Con todo lo que implicó el caso Redrado y el fortalecimiento del dólar en el mundo, el tipo de cambio mayorista pasó de estar por debajo de $3,80 a tocar $3,86 el lunes pasado acumulando una depreciación de 1,6%. Por otro lado, el dólar minorista en casas de cambio de San Juan llegó a venderse a $3,89.
En este escenario no son pocos los que esperan ver un incremento en las tasas que los bancos pagan por depósitos a plazos.
Sin embargo, hay que tener presente que este último conflicto no tuvo la profundidad que tuvieron la crisis del campo, la nacionalización de las AFJP y el adelantamiento de las elecciones. Es por esta razón que tal vez, al ver tasas de interés más atractivas en las pizarras de los bancos para los plazos fijos no se dé de la noche a la mañana.
Pero cabe remarcar que todo dependerá de cómo evolucione la coyuntura. De hecho, tras la asunción temporaria de Marcó del Pont en el Banco Central (que decepcionó a los mercados) el dólar volvió a tener un comportamiento alcista. Además de esto, desde algunas entidades financieras que operan en la provincia confirmaron que durante la semana pasada "hay ahorristas que dieron orden de no renovar sus plazos fijos" a la espera de ver cómo marchan los acontecimientos.
Tasas, aún quietas
Si las variables financieras tuvieran un árbol genealógico, diríamos que la evolución del tipo de cambio es pariente cercano de los depósitos a plazo fijo y las tasas de interés. En este sentido, si el precio del dólar sube, lo mismo ocurre con las tasas de interés.
Pero hasta ahora esto no ha sido el caso. A diferencia del tipo de cambio, los depósitos y las tasas pasivas no han mostrado tensión. De hecho, los depósitos a plazo siguieron creciendo, tantos los minoristas como los mayorista y las tasas se mantuvieron inmutables.
Algunos análisis sostienen que las tasas de interés cedieron su poder de ajuste en el mercado dada la alta liquidez que arrastran las entidades bancarias tras las sucesivas crisis locales y externas.
De esta manera, a menos que la salida de depósitos se torne recurrente o sea de magnitud, los bancos preferirán convalidar una caída de los depósitos moderadamente antes que aumentar el costo de su fondeo. Cabe recordar que, actualmente la BADLAR, tasa de referencia en el sistema, se mantuvo tranquila por debajo de 10%.
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En resumen, una caída en los depósitos debido a un incremento del precio del dólar, como consecuencia de un creciente malestar e incertidumbre por las políticas monetarias que vendrán, podrían avalar una suba de tasas haciendo que los plazos fijos vuelvan a ser atractivos. No obstante, esto aún estaría lejos. Habrá que monitorear el día a día. RT
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