Aseguran que dependen de que sus proveedores no les aumenten los costos de la mercadería. Mientras tanto, las firmas nacionales que aceptaron el plan de no modificarlos por 60 días, ya recibieron denuncias de que “comenzaron con precios altos”.
Desde la Dirección General de Industria y Comercio de la provincia, el titular del organismo, Lic. Miguel Carabajal, informó:”Hasta el momento no tenemos ninguna instrucción al respecto desde la Secretaría de Comercio Interior (de la Nación)”, aunque adelantó que “aun así haremos un relevamiento por los negocios” para evitar abusos y sobreprecios.
Desde el sector empresarial, Pablo Ruberto, propietario de un autoservicio en el sector oeste de la capital, indicó: “Todo depende de los proveedores. Si nos envían la mercadería con incremento, no queda más remedio que trasladar el mayor costo a los consumidores. Y en las últimas semanas aumenta prácticamente todo”.
Esta opinión coincide con lo expresado por el titular de la Cámara de Supermercados Chinos, Miguel Calvete: “Nosotros vamos a adherir en tanto y en cuanto nuestros proveedores se comprometan a mandarnos mercadería sin los aumentos”.
En la misma línea se manifestó Fernando Aguirre, vocero de la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (Fasa) que agrupa a varias cámaras del interior, dijo que, si los convocan, “seguramente” se sumarán, pero que “la clave no son los comercios, sino los productores y proveedores”.
En Santiago existen pocas bocas de expendio de las cadenas nacionales adheridas a la ASU, tales como Changomás (del grupo Wal Mart), Vea (de Cencosud) y Libertad, por lo que allí serían, por ahora, los únicos lugares en donde tendría efecto el acuerdo.

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