Al respecto, el gobernador de Córdoba y precandidato a presidente por UNA sostuvo: “Que me muestren un fallo que pruebe que Fayt tiene alguna disminución”.
El gobernador de Córdoba precandidato a presidente por el espacio UNA, José Manuel de la Sota, sostuvo ayer que al avanzar sobre la Corte Suprema de Justicia y en particular sobre el juez Carlos Fayt “lo que busca el Gobierno es hacer lo mismo que quería el menemismo: que los jueces fallen como ellos quieren”.
“Que me muestren un fallo que pruebe que el doctor Fayt tiene Alzheimer o alguna otra disminución”, reclamó de la Sota en diálogo con Radio Uno, y agregó que Fayt “merece todo el respeto de la Argentina por su consecuencia y su saber jurídico”.
El precandidato explicó que resolvió lanzar su candidatura porque “hay mucha violencia en la Argentina, en la familia, en la escuela, en todos los ámbitos. Ahí está la violencia en el deporte, el crimen sanguinario y también la violencia política”.
“La Argentina está enferma de violencia, parecería que pensar distinto lo convierte a uno en un tipo peligroso”, observó, y añadió que “los países divididos no son los que progresan; creo que tengo la experiencia suficiente como para terminar con ese clima”.
Ante otra pregunta, de la Sota destacó: “No ando provincia por provincia buscando gobernadores que me sean adictos para cuando sea presidente, como sí hacen Scioli y Macri”, y con respecto a la posible incorporación de Adolfo Rodríguez Saá a UNA precisó: “Yo le propuse que compartiera el espacio como candidato, o bien que su gente en las distintas provincias se incorporara a las listas de candidatos a legisladores”.
“Hay un buen diálogo. Estamos esperando una respuesta”, indicó.
Cuando se le pidió opinión sobre la aparente polarización entre Scioli y Macri, De la Sota dijo: “Le creo a Scioli cuando dice que es kirchnerista: es sincero, si él gana va a gobernar La Cámpora. No le creo mucho a Macri porque no dice que si ganara aplicaría la receta clásica del ajuste neoliberal”.
“El problema de la Argentina es este péndulo que cada ocho o diez años nos hace pasar del aventurerismo económico, como el que vivimos hoy, al ajuste clásico que ya sabemos quién paga. Por eso con Massa planteamos un camino alternativo”, concluyó.
Por otra parte, representantes de la oposición volvieron a pronunciarse ayer en favor de la permanencia del ministro Carlos Fayt en la Corte Suprema de Justicia y a endilgarle al Gobierno la supuesta intención de “procurarse vacantes en la Corte”.
En ese marco, el exdiputado radical Ricardo Gil Lavedra consideró ayer que “son la Corte y el propio ministro” los que deben definir una eventual salida del Máximo Tribunal de Fayt, en el caso de que no estuviera en condiciones, por razones de salud, de seguir desempeñándose en el cuerpo.
“Si la Corte entendiera y el propio Fayt entendiera que no está en condiciones de seguir desempeñando su cargo, ellos tienen la responsabilidad primaria, en consenso con el interesado. Lo contrario, es una injerencia de un poder sobre otro”, postuló Gil Lavedra.
Por su parte, el diputado nacional del PRO, Pablo Tonelli, entendió que el ministro Fayt “tiene todo el derecho de permanecer en la Corte o de renunciar cuando él lo considere conveniente”.
Además, insistió con el planteo de la oposición de que “el actual gobierno no debe proponer a esta altura candidatos para la Corte, si no que lo debe hacer el próximo” y sostuvo que, así como el Ejecutivo tiene derecho derecho a enviar el pliego de un candidato, “la oposición está en su derecho de no tratarlo”.
“Creemos que lo que ocurre con Fayt forma parte de una embestida mayor contra la Corte Suprema y el Poder Judicial”, aseveró el legislador en declaraciones formuladas ayer a radio América.




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