Casi con sigilo, el oficialismo municipal incluyó y aprobó, en la Ordenanza Tarifaria 2011, tres tasas que hasta ahora no se cobraban y que perjudican fundamentalmente a la Cooperativa Popular de Electricidad. Una es por el uso de redes subterráneas para la transmisión de energía eléctrica o televisión por cable, y las otras dos son acometidas -así se denomina técnicamente- por las "bajadas" de la luz y el cable.
Las nuevas tasas están incluidas en el extenso artículo 33º de la Ordenanza Tarifaria referido a los cánones que percibe la comuna por ocupación y/o uso de espacios públicos.
Allí puede leerse que durante el año la Municipalidad cobrará 24,38 pesos por cada cien metros de "redes subterráneas de transmisión de energía eléctrica o televisión por cable". No sólo que hasta el año pasado ese gravamen no existía, sino que además desde la propia intendencia -atento a la contaminación visual que existe en la ciudad por la cantidad de cables que pasan por las columnas de la propia cooperativa- se promovió la instalación de cables bajo tierra. Ese solo canon le significaría a la CPE un desembolso aproximado de 258.000 pesos anuales, teniendo en cuenta que actualmente tiene un tendido subterráneo de 88 kilómetros.
Además se creó el cobro de un peso por cada acometida -la comúnmente llamada "bajada" domiciliaria- de transporte de energía eléctrica de media y baja tensión, y dos pesos por cada acometida de la red de televisión por cable. Teniendo en cuenta que la entidad solidaria tiene unas 44.000 conexiones domiciliarias, el pago del canon le originaría un desembolso de 530.000 pesos anuales, que seguramente será trasladado a los usuarios.
De lo que "zafaría" la CPE sería de pagar los dos pesos por cada conexión domiciliaria de tevé por cable -cuando sea autorizada a prestar el servicio-, porque en el mismo artículo 33º se especifica que "en todos los casos se abonará por la actividad principal de la persona jurídica". En función de ello, la Cooperativa debería abonar el peso de las "bajadas" de energía, porque su actividad principal es el servicio eléctrico, y Cablevisión -la empresa del Grupo Clarín que monopoliza la tevé por cable- los dos pesos por cada cliente conectado.
La propia norma -que no fue aprobada por el justicialismo con el argumento de que el Frepam prefirió subir las tasas y recurrir a los bolsillos de los vecinos porque está "indigente de ideas"- fija la creación de un fondo específico, denominado Fondo de Ocupación de Espacio Público por Acometidas. Estará constituido con lo recaudado en concepto de espacio aéreo de acometidas con cables de energía o televisión, y se destinará "al pago del subsidio del transporte escolar".
Doble imposición.
Al ser consultado por estas novedades, Nocetti se mostró sorprendido y molesto. "En principio, creemos que existe una doble imposición porque si ya pagamos por el uso del espacio aéreo (NdeR: 48,75 pesos por cada cien metros o fracción de la red de energía), no nos pueden cobrar un peso más por la acometida porque forma parte de la propia red eléctrica".
El dirigente cooperativista también se quejó de la aplicación de un gravamen a los tendidos bajo tierra ya que "fueron los propios funcionarios municipales los que impulsaron la construcción de redes subterráneas".
A fines de 2009, el secretario municipal de Obras y Servicios Públicos, Diego Bosch, fue quien verbalizó esa idea cuando -a poco de iniciarse el conflicto con Cablevisión por la red de fibra óptica-, afirmó: "Acá la solución es el tendido subterráneo, con el costo a cargo de las empresas. Eso solucionaría dos problemas, la contaminación visual y la inseguridad que genera el cableado tal cual está hoy".
- ¿También tendrán que pagar por la acometida del servicio telefónico?
- La ordenanza no menciona al servicio telefónico, así que creo que no habrá que pagar nada.

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