El PBI se contrajo 0,5% en el último trimestre del 2010, tras cinco periodos de expansión. Pese al crudo frío de diciembre, nadie previó una contracción. Crece el temor a estanflación
La economía del Reino Unido sufrió una impactante contracción del 0,5% en los últimos tres meses del 2010, donde el crudo invierno boreal fue causante de sólo parte de su primera recaída en cinco trimestres.
Los dos sectores que registraron los retrocesos más importantes fueron los servicios (0,5%), que representan más del 75% de la economía británica, y la construcción (0,2%). La Oficina Nacional de Estadísticas dijo que aún sin los problemas generados por el diciembre británico más frío en un siglo, a la economía le habría costado registrar crecimiento.
Esta es una cifra horrenda. Un absoluto desastre para la economía, dijo el economista de Daiwa Hetal Mehta.
La sorpresiva contracción del Producto Bruto Interno (PBI) ocurre tras cuatro trimestres consecutivos de crecimiento y luego de que el país salió de la peor recesión económica de su historia. Los economistas apuntaban una actividad baja, con un incremento de 0,5%, aunque por el temporal de nieve y frío el rango fluctuaba entre el 0,1 y 0,6%. Pero ninguno vaticinó estancamiento o contracción. En el segundo trimestre de 2010 se había registrado un crecimiento de 1,1%, seguido por otro de 0,7% en el tercer trimestre.
Con una inflación en 3,7% anual, que casi duplica la meta del Banco de Inglaterra, las chocantes cifras de ayer reavivan el temido fantasma de la estanflación y dejan al banco central en un serio dilema.
La libra esterlina cayó un centavo contra el dólar tras las cifras, que demostraron que la economía británica está en problemas incluso antes de que el gobierno del primer ministro David Cameron comience a aplicar a pleno el plan de ajuste previsto para 2011, considerado el más duro para el país en seis décadas. El recorte de los gastos asciende a u$s 128.000 millones hasta 2015 y apunta a achicar el déficit fiscal, actualmente de 11% del PBI.
El dato de ayer tampoco llegó a medir el impacto del incremento del IVA desde 17,5% a 20% que comenzó a regir en enero. Es probable que este alza retraiga el consumo, lo sugiere que lo peor podría estar por venir.
Los precios de los bonos Gilt y los futuros en corto de la libra saltaron debido a que los inversionistas redujeron sus expectativas de que el banco central optaría por una temprana alza en las tasas de interés para frenar la inflación que ha superado desde hace tiempo su meta en los últimos tres años. El foco está ahora en el crecimiento.
Pese a la contracción, el ministro de Finanzas, George Osborne, insistió en que no había razón para desviarse de su programa de recortes de gasto público.
No se tiene en mente cambiar un plan fiscal que ha dado credibilidad internacional luego de un mes muy frío, dijo.
Otras cifras oficiales mostraron que el endeudamiento neto del sector público británico fue de u$s 26.500 millones en diciembre, la mayor cifra histórica para ese mes pero menor a la prevista, aunque cayó desde un récord alcanzado en noviembre.

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